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A pesar de todos los servicios y programas que ayudan a la población con discapacidades, la cesantía en la población con discapacidades es muy alta, aproximadamente del 70%. Se cree que entre los latinos puede ser aún más alta. Una de las posibles soluciones al problema de la cesantía es el autoempleo. Quizás debería haber más latinos con discapacidades que tomen este camino si supiesen de los recursos que existen para ayudarles.
La historia del autoempleo de Silvana
Silvana Rainey llegó de Brasil después de graduarse de la universidad. Tenía visión baja desde los ocho años como resultado de degeneración macular. Tras haber trabajado por años con Lighthouse for the Blind, Silvana se hizo gerente de capacitación en una empresa que ofrecía equipos y servicios de asistencia a personas con discapacidades. Cuando la empresa se unió a una fábrica de equipos a Silvana se le forzó a escoger entre transformarse en vendedora o renunciar.
Silvana siempre ha dado servicios y adaptaciones siendo consejera y capacitadora. No se sentía cómoda siendo vendedora y comenzó a pensar la posibilidad de comenzar su propia empresa. Tenía experiencia y la clientela, pero no el dinero. Afortunadamente, su jefe y su colega sugirieron que empezaran una empresa juntos como asociados y así fue como nació su empresa, Adaptive Technology Services.
Nunca escribieron formalmente un plan empresarial porque nunca tuvieron que solicitar préstamos bancarios (generalmente, es el primer paso para comenzar una empresa de éxito). En cambio, hicieron investigación de mercado y crearon un presupuesto con proyecciones anuales. La Administración de Pequeñas empresas les dio dinero base. Ese primer año (2002), su inversión total fue de $1.000. ¡Sus ingresos amontaron $300.000! Su empresa ha dio floreciendo desde entonces.
Para poder mantener los costos bajos, trabajaron desde sus hogares por los primeros seis meses. También les pidieron a empresas que les prestaran equipos. La tecnología en su campo profesional cambia tan rápidamente que la compra de equipos para su empresa no es práctico. Contrataron un chofer para Silvana ya que es la única socia con discapacidades.
Lo importante es que los socios mantengan relaciones positivas independientes con los fabricantes de equipo. Ellos no aceptan tarifas por encontrar negocios. Muchos fabricantes les ofrecieron dinero para que promocionaran sus productos. Silvana y sus socios reconocieron que su credibilidad y reputación estaba basada en la confianza de los clientes. Esto significaba que se mantenían comprometidos a recomendar el equipo más apropiado al evaluar las necesidades de los clientes y no el equipo que los fabricantes deseaban que ellos compraran.
Al preguntárseles si trabajaban con clientes latinos de forma diferente que otros, Silvana enfatizó sobre la importancia hacia la sensibilidad de las diferencias culturales y en qué etapa estaba el cliente de aceptar su discapacidad. Ella dijo "algunos de mis clientes siguen negándola, están dolidos o enojados".
La recomendación que tiene Silvana para los empresarios con discapacidades es "Conozca su mercado, su empresa, trabaje esforzadamente y tendrá éxito".
Recursos para empresarios
Los empresarios latinos que estén considerando autoempleo deben saber que hay muchos recursos que les pueden ayudar. La Administración de Pequeñas Empresas (SBA) es una agencia que recibe fondos federales que están disponibles a todos en Estados Unidos. Además de la SBA, Silvana y sus socios también usaron un servicio nacional llamado SCORE que está afiliado a la SBA. SCORE pone en comunicación a nuevos empresarios con empresarios experimentados que actúan como mentores y consultores. La consulta inicial es gratuita pero luego cobran pequeñas tarifas por hacer seguimiento.
Cerca de San Francisco, California existe otro recurso llamado Women's Initiatives for Self-Employment (Iniciativas Femeninas para el Autoempleo). Cuentan con talleres y consultoras sobre todos los aspectos de comenzar empresas propias y tienen servicios disponibles en español.
También hay programas gubernamentales que dan incentivos de contratación en forma de créditos impositivos si se contrata personas con discapacidades. Los programas federales son el programa de crédito impositivo Work Opportunity Tax Credit (WOTC) y el programa de crédito impositivo de traspaso de bienestar a trabajo Welfare-to-Work Tax Credit. Los programas estatales varían de un estado a otro e incluyen características como certificados para quienes buscan trabajo y créditos para los contratistas.
Visite la oficina del gobierno local de su ciudad o gobierno de condado si desea información sobre los programas que existen en su área. También puede ir a la oficina más cercana de la Administración de Pequeñas Empresas. La información de contacto para estas oficinas está en las páginas gubernamentales de la guía telefónica bajo los listados del gobierno federal.
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