Intercesora mexicana se enfrenta mundialmente a los convencionalismos y trata de cambiar las actitudes hacia la discapacidad
por Aura Hernández, Oklahoma City, OK

La Sra. Macías Hernández se expresa durante un discurso que dio en la universidad Oklahoma City Community College en abril 2005

La Sra. Macías Hernández firma autógrafos después de la presentación |
"La vida se hace más especial cuando hacemos algo por otros –para gente, por un país, para una institución o por un sueño" – Adriana Irene Macías Hernández
Adriana Irene Macías Hernández es la personificación del triunfo por sobre la adversidad y la limitación. No tiene brazos, pero tiene la fuerza de carácter e imaginación para reafirmar la belleza de la vida... y lo está haciendo ahora. Como oradora elocuente, Adriana habla constantemente en conferencias y da discursos en partes diferentes del mundo para motivar a la gente a que hagan de sus sueños una realidad. Desde niña que se ha esforzado para proteger los derechos humanos de las personas. Su tesis ante la Universidad Tecnológica de México incentivó la promulgación de una ley para proteger a las personas con discapacidades.
La Sra. Macias Hernández tiene un título en leyes y una maestría en Administración de recursos humanos. Ha hecho muchas presentaciones, incluso ante el senado de México, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, un discurso ante el ministro de Trabajo y Bienestar Social y en presencia del presidente mexicano Vicente Fox en el Día Internacional de la Discapacidad, presentaciones ante la Comisión de Derechos Humanos de México, el Congreso Seguridad y Justicia en México y un discurso ante el Congreso Internacional sobre Discapacidad. También ha participado en muchos programas de televisión, incluyendo 'Don Francisco', 'Otro Rollo', 'Noticiero con Lolita Ayala', y es talento del programa 'Superarte'.
Mensajes de espiritualidad
Esta mujer se siente obligada a transmitir un mensaje de completa espiritualidad para dejar un incentivo especial en cada persona que le escucha. Entreteje todos sus discursos con el mismo hilado filosófico: hacer que la audiencia contemple el significado de la vida y demostrar que la peor de las discapacidades es aquella del espíritu. Dice que, como respuesta a las situaciones que se nos presentan en la vida o ante las circunstancias especiales de cada persona, una actitud pesimista debilita.
Para doña Adriana, la actitud positiva es todo: "Puede que sea a causa de una calamidad, como el tener una discapacidad, un accidente, sufrir la pérdida de un ser querido, tener una mala relación con un amado, divorciarse u otras cosas, puede hacer caer, a la gente a la gente que no está emocionalmente preparada o no es lo suficientemente fuerte, en depresión".
Según esta oradora, la gente debería confrontarse con entereza a los momentos desagradables en sus vidas y usar la experiencia como un proceso de aprendizaje necesario para enfrentarse a los eventos futuros con el nuevo conocimiento que han adquirido. "La actitud de las personas afectadas es menos dramática y las lecciones aprendidas se pueden transmitir a otros si es necesario. Estoy convencida que la vida pasa a ser algo especial cuando hacemos algo por otros, por la gente, por un país, por una institución o por un sueño".
Correr o no correr
Con viveza, la Sra. Macías Hernández dijo que una de las primeras cosas que sus padres le dijeron que no hiciera fue correr. Por tanto, esa fue una de las primeras cosas que hizo y se cayó porque no podía mantener la armonía de sus pasos: "Al hablar de emociones o profesiones, a veces se corre y cae y, a veces gracias a la vanidad o la vergüenza, no queremos admitir que nos hemos caído porque no queremos que nadie nos ayude. Nada más deberíamos admitir que ciertas acciones o cosas son difíciles. Es solamente en ese momento en que podremos enfrentarnos a la vida con braveza, con determinación. Deberíamos buscar soluciones lógicas. Casa cosa tiene una solución, excepto cuando estamos muertos. De tiempo en tiempo necesitamos ayudar a otros y deberíamos también aceptar la ayuda. Al tener problemas deberíamos pensar las formas estratégicas y proponer varias opciones para la acción. Deberíamos tener un Plan A, un Plan B y, si es posible, un Plan C".
Juzgando por lo útil, no por lo bonito
Doña Adriana recordó que uno de los desafíos que tuvo que sobrellevar fue cuando tenía tres años. Tenía que usar un aparato especial que le ayudaría a escribir: "El instrumento me ayudó a juzgar las cosas no por su aspecto, sino por el valor que tienen en nuestras vidas". Hay gente que no se da cuenta de todas las oportunidades y posibilidades que se les presentan.
Al preguntarle sobre la clave de su éxito, respondió: "Quien no se mantiene verdadera a lo que es, generalmente no logra nada. Por el contrario, si la gente es verdadera consigo misma, ella encuentra un lugar para sí en el universo social. Siempre hay obstáculos en la vida, pero para sobrepasarlos debemos capacitarnos emocionalmente. Ser tenaz y de espíritu fuerte le ayuda a uno a triunfar".
El ejemplo que nos da la Sra. Macías Hernández es valiosísimo. La fuerza de su carácter y deseo de triunfar es obvio en el esfuerzo que hace para construir un mundo mejor. |