Seleccionando un alcalde, escogiendo una profesión
por Marlene Mata
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Nací
en un auto cuando mi madre solamente tenía ocho meses de embarazo
y crecí en la ciudad de Nueva York. Una buena parte de mi niñez
me la pasé en Washington Heights, un barrio predominantemente
hispano de Manhattan. Fui a la escuela para sordos St. Joseph’s
School for the Deaf hasta los primeros años de secundaria,
cuando me transfirieron al Lexington High School for the Deaf de donde
me gradué.
Mi familia es de la República Dominicana y para comunicarme
en mi niñez usé nuestro propio idioma especial en casa,
mezclado con gestos. La comunicación con mi familia se hizo
difícil porque ellos hablaban en español y yo hablaba
en inglés. Yo dependía del Lenguaje de Señas
Estadounidense (ASL) más que de la lectura de labios, pero
desafortunadamente ellos no lo sabían. A fin de cuentas, mi
hermana aprendió a deletrear el alfabeto y mi mamá fue
a la escuela para aprender ASL. Nuestra comunicación ha ido
mejorando desde ese entonces.
Tengo tres hermanos mayores: Nelson, 30, Francisco, 29 y Martha, 22.
Mi mamá fue madre soltera y abandonó a mi papá
cuando yo tenía 2 años, porque él nunca apoyó
ni a sus hijos ni a ella. Mi madre siempre se esforzó para
criarnos. Mis dos hermanos siempre se metieron en problemas y los
dos abandonaron la escuela secundaria y mi hermana y yo nunca nos
llevamos bien.
Mi madre fue a la escuela para sacar su diploma de secundaria y le
permitió, años más tarde, tener mejores sueldos.
Mientras más ganaba, se le hizo más fácil el
comprar comida, ropa y zapatos para nosotros y pagar las cuentas a
tiempo.
Escogiendo una profesión
Fui a la universidad a Rochester Institute on Technology (RIT) en
septiembre de 2002. No estaba segura de lo que deseaba por lo que
me inscribí como ‘no decidida’ mientras veía
lo que me gustaría hacer. Antes de ir a la universidad principalmente
comía comida dominicana y lo pasaba con mi familia todo el
tiempo. Me paseaba por el barrio cerca de la escuela donde había
muchos hispanos, lo que me hacía sentirme como en casa. De
todas maneras, estaba en la universidad, lejos de casa, de mi familia
y de mi cultura, lo que me hacía llorar cuando extrañaba.
Me quedaba en mi dormitoria en vez de salir con mis amigos.
A pesar de eso, hice amistades y muchos de ellos me pedían
consejos. Me gustaba ayudarles, pero también yo necesitaba
consejos. Ya para el trimestre de primavera aún no estaba segura
de lo que quería y a mis amigos les pedí su opinión
sobre la carrera a escoger. Algunos sugirieron que me dedicara al
trabajo social, a los que les contestaba ¡PFFFT! ¿Yo
como trabajadora social? A fin de cuentas, tomé un curso de
trabajo social y vi que me gustaba. Hasta ahora no es tan malo.
Mi plan es ahora seguir un bachillerato en trabajo social, para luego
ir a la Universidad de Columbia en Nueva York para hacer una maestría
en Educación de Sordos y de Párvulos. Después
me gustaría enseñar niños en kinder y escuela
primaria. Si me gusta enseñar, quizás siga otra maestría
en administración de empresas para más tarde abrir mi
propia empresa de cuidado de niños.
Ahora ya tengo un plan profesional, pero aún me enfrentoa discriminaciones.
A veces creo que la gente de Puerto Rico generalmente discrimina contra
mí porque mi familia es dominicana. Ellos usan un signo especial
para insultar a mi país. Me hiere al ver que la gente insulta
a mi país.
No me encuentro con muchos hispanos en la universidad. Me gustaría
saber de un hispano sordo y de éxito a quien pueda admirar.
Creo que puedo ayudar a la juventud hispana sorda a ir a la escuela
para obtener mejor educación. |