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Ingrid Jiménez es una mujer de 38 años,
nacida en República Dominicana, que contrajo la enfermedad
Maccum Albrights cuando tenía 8 meses de edad. Maccum Albrights
es una enfermedad que afecta el crecimiento del sistema esquelético,
hace que los huesos se quiebren fácilmente y más comúnmente
afecta a las mujeres.
Como en la República Dominicana de la época
había pocos recursos médicos, Ingrid y su familia
se mudaron a Nueva York, donde le podían ofrecer la atención
médica que necesitaba.
Falta de comunicación
Ingrid pasó sus primeros tres meses en Nueva
York en el hospital Presbiteriano Columbian después que le
hicieran cirugía. No la pasó muy bien allí
como consecuencia de las barreras idiomáticas porque en ese
entonces no había muchos doctores ni enfermeras que hablaran
el castellano. Ingrid tenía que usar gestos para poder comunicarse
con el personal hospitalario.
Como resultado de la frustración de no poder
comunicarse con palabras, en el hospital comenzó a tener
problemas de comportamiento que se acabaron después de recibir
tutoría de una maestra que hablaba castellano. Aprendió
inglés y comenzó a comunicarse con los doctores y
enfermeras, además de hacerse amiga de otros pacientes.
Dificultades de integración en la escuela
Ingrid entró a la escuela en un programa de
educación especial. Aunque se hizo de amigos entre el grupo
de estudiantes con discapacidades, los niños sin discapacidades
en la escuela y en su barrio no la aceptaban.
Ingrid pasó por tiempos difíciles en
sus años jóvenes como resultado de su discapacidad
y al ajustarse a una cultura nueva. Esto cambió en sus años
como estudiante de secundaria. Su discapacidad se estabilizó
y se mudó con su familia a un nuevo barrio en Queens, Nueva
York. Fue a una escuela donde se aceptaba mejor su discapacidad
y se integró con niños sin discapacidades que no la
trataban en forma diferente por su discapacidad. Cuando estaba en
la secundaria sobrepasó unos pocos obstáculos en su
vida, como aprender a manejar y estudiar enfermería.
Comienza a trabajar
Después de graduarse de la secundaria, Ingrid
fue a una escuela de capacitación empresarial para personas
con discapacidades, donde se graduó en secretaría.
Durante esta época también trabajó en una agencia
de enfermeras de salud en casa ingresando información. Después
se fue a trabajar por cuatro años en el Centro de Vida Independiente
de Harlem (Harlem Independent Living Center) como administradora
de la oficina. Mientras trabajaba en HILC se dio cuenta que no estaba
sola e hizo conciencia sobre las necesidades de las otras personas
con discapacidades. Ingrid aprendió a promoverse a sí
misma, se mudó a su propio apartamento y le demostró
a su familia que podía vivir como una mujer independiente.
Completamente incluida
Ingrid declara que se siente "una mujer realizada",
asiste a los residentes mayores en su complejo de apartamentos y
sirve de intérprete en visitas (médicas) además
de ayudar con mandados. Ingrid trabaja como su propia jefe haciendo
decoraciones para fiestas y despedidas de soltera.
El consejo de Ingrid: "Si se es una persona
con discapacidades, su vida no ha acabado, recién está
comenzando. Hágalo para sí misma".
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