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Soy una latina de 36 años que tiene una discapacidad sensorial, sobrevivió una guerra y sobrepasó múltiples obstáculos para llegar a lo que soy hoy.
Nací y crecí en San Salvador, El Salvador, donde mucha de mi niñez se vio afectada por la guerra. A diferencia de otros niños, mi padre y madre no me besaban al acostarme. Mi padre abandonó a mi madre cuando yo tenía tres meses y viví con mi madre, abuela, abuelo y tías. Las tardes no siempre eran pacíficas, porque a veces se escuchaba cómo mataban afuera de la casa, que estaba en la montaña donde la guerrilla se escondía y abusaba de sus víctimas.
A veces, en el día no podía ir a la escuela, No iba no porque estuviera enferma, sino porque mis familiares temían por nuestras vidas y me dejaban en casa. Sentí como que si me hubieran robado mi juventud. A temprana edad dejé la inocencia de la niñez allá en mi país.
Yo no sabía inglés al llegar a Estados Unidos en 1980. Poco tiempo después me diagnosticaron distrofia óptica y me dijeron que se me consideraba como parcialmente ciega. Mi percepción visual era 20/500 y 20/400.
Tenía once años cuando me di cuenta que tenía una discapacidad y los doctores me dijeron que todo iría bien y que podía hacer todo lo que quisiese, menos manejar carros. No les creí a los doctores sobre el manejo.
Aprendiendo a vivir y encontrando modelos
En vez de hacer lo que típicamente hacen los niños, me pasé el primer año en EE.UU. aprendiendo inglés y enfrentándome a la idea de tener una discapacidad. Como mi madre no sabía inglés, mi pasatiempo pasó a ser traducir para ella todo el tiempo. Siendo adolescente aprendí a manejar y lo hice por un año hasta que se lo robaron. Me di cuenta que me cuidaba Dios, porque era irresponsable el que yo manejara.
Encontré formas de hacer las cosas e incorporé tecnologías de asistencia en mi vida. Los instrumentos de asistencia y creatividad para vivir la vida a todo dar me ayudaron a sobrepasar muchos obstáculos.
Con el correr de los años, aprendí a vivir con mi discapacidad, decidí que la ceguera no me impediría lograr mis objetivos y conocí a ciegos y tenían trabajos excelentes. Pasaron a ser mis modelos. Aprendí que los ciegos o tienen visión parcial son como todo el mundo. En realidad, hay ciegos que trabajan en casi todos los sectores laborales, excepto manejar y pilotear.
Más educación y voluntariado
En 1990 regresé a la escuela para sacar un título universitario. Era la primera persona en mi familia que tuviera un título.
Como joven adulta, no sabía qué profesión quería, por lo que me hice voluntaria en Liberty Resources, Inc., el centro de vida independiente de Filadelfia, donde después me contrataron como especialista de información y referencias. En esa posición viajé mucho y trabajé haciendo presentaciones sobre trabajo para personas con discapacidades.
En la época de mi trabajo en Liberty Resources me casé y divorcié y me vi necesitando un cambio grande. Cambié de trabajo, me uní a la iglesia Greater Philadelphia Church of Christ y empecé a estudiar la biblia.
Comenzar una familia y una empresa
Mis amigos nuevos de la iglesia me ayudaron a enfrentarme a los problemas emocionales de mi divorcio, tras lo que me inscribí en el programa de introducción a la maestría de la universidad Lincoln para pasar a la maestría en servicios humanos. Se me hizo difícil porque trabajaba a tiempo completo y estudiaba a tiempo completo también. Fue en estos días que conocí a un hombre maravilloso en la iglesia y se hizo mi mejor amigo.
Ya he estado casada a mi mejor amigo por casi seis años. Tenemos dos niños: Lee William y Jay Elias. Lee tiene tres años y Jay ya casi cumple dos.
Con mi esposo hemos comenzado dos empresas, la Training, Empowerment, Advocacy and Mentoring Services, Inc. (TEAMS Inc.) y la Hustedt Group, LLC.
TEAMS Inc. como rede de empleo (EN) es una organización sin fines de lucro que ayuda a personas con discapacidades a conseguir trabajo por medio del programa Ticket to Work Program de la Administración de Seguro Social.
Hustedt Group, LLC. es nuestra segunda empresa y ofrece capacitaciones diferentes en discapacidad para maestros y otras audiencias por medio de programas que ayudan a los proveedores a dar servicios de mejor calidad.
También trabajamos como voluntarios en la iglesia enseñando la biblia a niños en edad de pre-escuela y escolares.
Mi logro más reciente es haber sido contratada como escritora a contrata para el World Institute on Disability. Yo creo verdaderamente que los latinos con discapacidades pueden hacer lo que desean siempre que mantengan y usen sus talentos. |