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Cambio de paradigma: de independiente a dependiente y vuelta atrás: Thomas Earle, Director Ejecutivo de Liberty Resources, Inc, Centro de Vida Independiente de Filadelfia


Una entrevista por Evellym Yanira Hustedt, Glenside, PA

E. H. ¿Cuál es su historia personal y profesional?

T.E.   Nací en Middle Town, Connecticut, pero mis hermanos nacieron en Ciudad de México. Crecí en forma bilingüe y bicultural (español e inglés). Mi madre es latina y mi padre es estadounidense y hablaba perfecto español. Era profesor en una universidad local donde enseñaba español y literatura hispanoamericana. Como mi padre tenía los veranos libres, cada año mi familia y yo partíamos a México por cuatro meses. Pasábamos tiempo con mis abuelos, tías, tíos y primos. Crecí con unos padres que tenían un profundo sentido de justicia y no creían en la discriminación. De ellos aprendí que toda la gente vale sin que se tome en cuenta la raza o la discapacidad.

Mi discapacidad visual se comenzó a hacer evidente en mis años mozos. No tenía idea sobre la naturaleza de mi condición. Algunos de los síntomas que tenía eran chocar con cosas, caerme y ceguera nocturna. A pesar de mis síntomas, obtuve mi título de relaciones internacionales en la Universidad de Pensilvania.

Deterioro gradual de la visión
Trabajé por cuatro años como Ejecutivo de Cuentas en ventas externas en las Páginas Amarillas de Bell Atlantic. Manejé un coche de la empresa y desafortunadamente, empecé a tener accidentes como resultado de mi visón mala. En 1987 decidí hacer que me evaluaran la visión y me diagnosticaron Retinitis pigmentosa. Como me identificaron como persona legalmente ciega, ya no pude manejar y me rebajaron a una posición de vendedor de cuentas internas. A pesar que la ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) no existía en aquel entonces, mi empleador era buena gente y me daba adaptaciones.

Me sentí muy mal ante las noticias de mi discapacidad. Llegué a pedir una segunda opinión. Yo era una persona de éxito e independiente. Deseaba cambiar ese pensar de dependencia al de independencia y de seguridad.

Siguiendo un sueño nuevo: la escuela de leyes
Decidí lograr mis sueños e ir a la escuela de leyes. Sentí un deseo renovado de practicar leyes. Solicité ingreso a dos o tres escuelas de leyes y en agosto de 1988 ingresé ala Escuela de Leyes de la Universidad Rutger’s en Camden, NJ. Usaba transporte público como buses, tren subterráneo y tren, lo que cada día me tomaba una hora en llegar a la universidad.

En 1989, (durante las vacaciones entre el primer y segundo semestre) me casé con Lisa y fuimos a San Juan de Puerto Rico en una corta luna de miel.

Fui estudiante pasante en el Ministerio de Justicia de EE.UU., trabajé en bancarrota de consumidores y en servicios legales comunitarios. También fui secretario de un juez de tribunal de distrito nacional.

En 1991 me gradué de la escuela de leyes de Rutger’s y poco después pasé el examen. Comencé a practicar abogacía representando querellas por derechos laborales en Allen Kanner & Associates. Representaba a empleados a quienes despedían sin razón, a obreros despedidos por cierres de fábricas y reubicaciones de personas miembros del sindicato petrolero Oil, Chemical & Atomic Worker’s Union (CAW) en contra de American Home Products. Esto resultó en un dictamen de 24 millones de dólares. Este trabajo imponía trabajo desgastador, era muy exigente y de mucha presión además de lograr poco por el avance del bien social.

Paternidad y cambio de intenciones
Por esos días nació mi primer hijo y decidí a reevaluar mi vida profesional. Lo que faltaba en mi vida profesional era la dedicación a la mejora sistemática de servicios y programas sociales. Quería pasar al campo de jurisprudencia de interés social.

Al año, vi un aviso en la Barra de Abogados donde se pedía un abogado en el proyecto de discapacidades Disabilities Law Project, al que me presenté. Fue una gran oportunidad para mí porque recientemente se había promulgado la ley Americans with Disabilities Act (ADA). Me contrataron como abogado de planta del ADA, donde el trabajo significaba representar adultos, niños y organizaciones que daban servicios a personas específicas con discapacidades físicas y mentales. Trabajé en casos protegidos por ADA y logré mucha experiencia.

En 1994, al promoverme a Coordinador del Proyecto ADA ya me había aclimatado a la litigación y trabajé organizando clientes en acciones de clase más sistemáticos. Por ejemplo, representé a personas y organizaciones con discapacidades para que los lugares de votación fueran más accesibles. Gané una cantidad tremenda de experiencia al trabajar directamente con las organizaciones siguientes: Disabled In Action, Epilepsy Foundation, ADAPT, Liberty Resources, Inc., United Cerebral Palsy Association, Mental Health Association of Southeastern PA, National Federation for the Blind, American Council of the Blind y muchos otros grupos de clientes.

Dado mi impedimento visual, investigué sistemas para los ciegos o con impedimentos visuales como el asunto Harty vs. Septa y el anuncio de la parada de buses donde en una gran cantidad de buses del sistema Septa se adoptó la automaticidad auditiva. La automaticidad también ayudó al público general como quienes tomaban buses por primera vez. Al pasar el tiempo empecé a trabajar con la Federación Nacional del Ciego, la American Council of the Blind y con sus oficinas locales en Pensilvania. Coordiné en muchas presentaciones de estrategias de cumplimiento de ADA a nivel de base. También hice presentaciones legales continuas a abogados sobre los títulos Title I, Title II y Title III del ADA.

Cooperando con dirigentes en querellas de clase
Cooperé muy de cerca con líderes comunitarios Ted Young, Pat Comorato, Pamela Shaw, John Horst y Suzanne Waters, que también eran ciegos. Eventualmente, trabajé a nombre de la comunidad de ciegos. Dirigí la primera querella en el país contra el banco Mellon Bank a favor de una cantidad de ciegos y de la Federación Nacional del Ciego. En esta querella se esperaba que cumplieran con los requisitos de ADA, bajo el Título III que exige que las máquinas cajeras automáticas tuvieran expresión en audio por medio de audífonos comunes para que la gente pudiese hacer transacciones bancarias en forma independiente y segura.

Nunca me hubiera imaginado que este caso implicaría el uso generalizado de expresión por sonido en una cantidad de otros bancos. Cada vez que uso el cajero automático pienso "Oh. ¡Esto es maravilloso, y yo ayudé a lograrlo!" Se trata del logro que más me enorgullece.

En enero de 2003, empecé a trabajar como Director Ejecutivo de Liberty Resources, Inc. (Recursos Libertarios), que es el centro de vida independiente (CIL) local de Filadelfia. Hubo un período de crecimiento tremendo gracias a servicios basados en la comunidad y de largo aliento para personas con discapacidades. Liberty Resources ayuda a las personas con discapacidades a vivir independientemente en casas en comunidades de su selección en vez de vivir en casas de ancianos u otros ambientes segregados. Eso es lo que hago hoy.