logo de proyecto visión, una página bilingüe de la red para Latinos con discapacidad
 English página principalrecursosboletínoportunidadeshistorias de éxitoanunciosPuentes hacia del trabajofaq/sobre proyecto visión
La retinitis pigmentosa no lo puede dominar


por Isela Luévano

"Son las dos de la tarde", dice el reloj audio sobre el escritorio de Peter Benavidez en las oficinas de Blindness Support Services, Inc. (BSS) de Riverside, California. No es más que uno de los dispositivos de asistencia que el Sr. Benavides, director ejecutivo de BSS, usa para lograr las simples rutinas de oficina que la mayoría toma por descontado, como leer un contrato, firmar un documento, marcar un número de teléfono y decir la hora.

El Sr. Benavidez nació con retinitis pigmentosa (RP), que le causó un deterioro gradual de su vista y que finalmente lo dejó ciego a la edad de treinta.

El Sr. Benavidez dice que "Cuando estaba creciendo, recuerdo que tenía dificultades para ver en la noche cuando jugaba con otros niños que no tenían problemas para jugar y me asombraba de ver cómo podían ver porque a mí me resultaba difícil".

Mientras los años pasaban y la vista se le debilitaba más, nunca permitió que la RP lo venciera poco a poco. Esto ocurría tan lentamente que las etapas de deterioro apenas se notaban hasta que un día por la mañana se dio cuenta que ya no podía leer los titulares del periódico.

Bromeó diciendo que "Me desperté un día y no podía hacerlo. Probablemente porque me negaba a aceptar lo que ocurría no me di cuenta. Solamente pensé que se trataba de un periódico mal impreso".

No fue sino hasta años más tarde que el Sr. Benavides aceptó su suerte. La retinitis pigmentosa lo había dejado ciego y lo único que le quedaba era adaptarse para aprender a vivir con esta discapacidad. Ya para cuando no pudo ver dónde iba, su negación se hizo el mayor obstáculo a vencer. Le resultó difícil el aceptar que tenía que usar un bastón blanco para trasladarse.

"Pero usarlo tiene sus ventajas y especialmente en los aeropuertos. Soy el primero en subir y el primero en bajar", dice riéndose y mostrando el bastón arrimado a la pared junto a su escritorio.

Su perseverancia dio frutos cuando se graduó de la Universidad de California, Riverside con un título en sociología.

Con el título en mano, el Sr. Benavides se enfrentaba a un nuevo conjunto de obstáculos, mas ahora era para entrar a la fuerza laboral.

El Sr. Benavides comentó que "No le fue difícil conseguir trabajo, lo difícil era mantenerlos. Especialmente cuando los empresarios comenzaban a darse cuenta de las limitaciones de no tener una visión 20 /20".

A pesar que se sintió descorazonado porque lo echaron del Riverside County Department of Mental Health por miedo a su bienestar, el Sr. Benavides no se inmutó. En 1992 comenzó a trabajar como voluntario en Blindness Support Services (Servicios de Apoyo a la Ceguera) y dos años más tarde lo eligieron presidente del directorio ya cuando los fundadores no pudieron ignorarlo más.

"Les dije, ‘Déjenme hacerme cargo y ver lo que puedo lograr', a lo que respondieron ‘Bien, trátelo'" recuerda el Sr. Benavidez sonriendo. Desde ese momento, el Sr. Benavides se enfrentó y superó los desafíos de aprender cómo administrar una organización sin fines de lucro.

Hoy, como director ejecutivo de la agencia, el Sr. Benavides supervisa varios programas que se ofrecen en BSS como referencias, habilidades de vida independiente, consejería, transcripciones braille, preparación para el trabajo, capacitación en computadora y en movilidad.

"Lo mismo que otros que han perdido la vista, tuve que aprender a usar el sistema de buses y usé ese conocimiento para hacer un programa donde los ciegos aprenden a tomar buses y a ser tan independientes como sea posible". Fue una idea que el Sr. Benavides desarrolló y que luego vendió a la comisión de transporte de Riverside.

Las experiencias como esta son básicas para dar forma a los servicios que hoy se ofrecen en BSS.

Explica que "El tener impedimentos a la visión que sabe de los problemas por experiencia me ha dado ideas sobre cómo deberían ser las cosas o, en mi opinión, cómo facilitarlas. Todo lo que hacemos aquí está basado en lo que otros ciegos y yo hemos aprendido. Vivir independientemente hasta el punto donde cada uno lo considera esencial".

La idea que respalda a BSS es mejorar las técnicas innovadoras que permitan la autosuficiencia y la productividad en los ciegos y con impedimentos a la vista que residen en Inland Empire al sur de California.

Con los años, el Sr. Benavides se ha integrado al comité consultor California Blind Advisory Committee y es uno de los tres únicos latinos que dirige una organización sin fines de lucro en la ciudad de Riverside. Anteriormente en el año, la Riverside Transit Agency le reconoció como Pasajero Especial del Trimestre de RTA por demostrarle a las personas con impedimentos a la vista a usar transporte público.

Eso no es todo. Desde 1994, el Sr. Benavidez ha mantenido un diario de vida donde documenta los desafíos a los que se enfrenta y que ya lleva 176 páginas.

Comenta que "Trata de mis experiencias como gerente de Blindness Support Services. Escribo de todo, pero no sé qué voy a hacer con él" y, después de pensar un poco, ríe diciendo "Quizás se lo mande a Ron Howard para que haga una película".

Su camino al éxito no ha sido fácil, pero sabe que podría haber sido mucho peor.

Se dice a sí mismo "¿Sabes Pete?, no tienes nada que quejarte. De hecho, debes de considerarte afortunado".

A pesar que sus logros en BSS son satisfactorios, el Sr. Benavidez sigue preguntándose, "¿Deseo seguir como gerente de Blindness Support Service hasta que me jubile? No. No sé lo que voy a hacer después. Tiene que haber algo más, pero todavía tengo trabajo aquí".