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Una entrevista con Natasha Álvarez de Audacity Magazine

por Zen García, Winder, Georgia



Natasha Álvarez es la editora jefe e impresora de Audacity Magazine, además de ser una frecuente contribuidora a ella como escritora.

Zen García: ¿Puede usted contarnos algo de su discapacidad y de cómo le ha afectado en su vida?

Natasha Álvarez: Mi discapacidad física es osteogénesis imperfecta (OI). La enfermedad tiene varios niveles y la mía parece considerarse como grave ya que probablemente me he quebrado más de cien huesos a lo largo de mi vida. La discapacidad afecta todos los aspectos de mi vida y me encantaría ser una de aquellas personas que verdaderamente pueden decir que sus discapacidades no tienen un efecto negativo; pero no sería honesta conmigo misma. Aquellos que no hacen caso a sus discapacidades o las tratan de esconder para que les vean como “normales” no son honestos consigo mismo y parece ser que desean desconocer lo que realmente son.

Por ejemplo, cuando voy al cine con amistades, sé que tengo que asegurarme que en el auto hay suficiente espacio para la silla de ruedas y que podré subirme y bajarme por mi misma. Al llegar al cine, estacionamos cerca de la entrada principal para asegurarnos que hay espacio suficiente para abrir la puerta del auto al regreso.  Si ignoro las necesidades de mi discapacidad y que no necesito hacer las cosas que debo, un simple paseo al cine puede transformarse en problema para todos. Trato que mi discapacidad no sea la mayor preocupación para todos y al mismo tiempo me aseguro que las cosas se hagan de la forma necesaria para asegurar mi acceso e independencia.

ZG: Siendo persona con discapacidades, ¿a qué tipo de obstáculos se enfrenta en su vida diaria?

NA: Al despertarme me enfrento con obstáculos que dicen relación con mis propias habilidades. He escrito sobre esto en www.audacitymagazine.com. Hay veces en que se me cae algo y tengo que tomar mi alcanzador para recogerlo. Hay veces en que me enfrento a puertas difíciles o a pasadizos estrechos. También hay problemas médicos. Cada día toda la gente se enfrenta a nuevos desafíos sin tomar en cuenta la discapacidad y todos tenemos que aprender sobre nosotros mismos.

ZG: ¿Qué fue lo que le inspiró para comenzar la revista Audacity Magazine? ¿Cuánto tiempo le costó montarla y cuánto tiempo ha estado en circulación?

NA: Hace como unos diez años atrás, mientras estaba en cama leyendo revistas, me sentí frustrada y resentida del hecho que la mayor cantidad de artículos que leía no tenían ninguna importancia en las circunstancias de mi vida. Estaban todos esos artículos que indicaban cómo hacerme más organizada, más bella, más saludable, más a la moda y chévere, pero que necesitaban de actividades que yo no podía hacer a consecuencias de mi discapacidad. Sus consejos al mundo son de empezar a caminar por senderos montañosos, a hacer yoga, levantar pesas y un montón de otras cosas que son imposibles no solamente para mí, sino para una comunidad entera de personas con discapacidades físicas. Puede que yo haya estado de mal humor ya que me encontraba en cama gracias a una lesión, ¡pero me enojó mucho! Mi hermana, que fue la que me dio las revistas para leer, me dijo que si no me gustaban los artículos en las revistas yo debería escribir la mía propia. Así que me resigné a hacer eso mismo y empecé a comunicarme con otras personas que podrían estar interesadas en hacer lo mismo, pero nunca pude lograr realizar la idea hasta el año 2002, cuando organicé un grupo de discapacidad en Yahoo. Este grupo realmente deseaba ver este sueño se realizara y se convirtió en el catalizador del esfuerzo. Lo pensamos todo y finalmente, en julio de 2003 nació Audacity Magazine.

ZG: ¿Cuáles son sus objetivos y sueños para su revista y dónde espera encontrarse en cinco o diez años más?

NA: En cinco años espero que la revista trate sobre todos los temas que se leen en los medios de comunicación masivos, pero con una conexión especial hacia la comunidad con discapacidades físicas. La sociedad internacional necesita reconocer que las personas con discapacidades físicas son consumidores de los mismos productos que consume la gente sin discapacidades físicas. La revista es una organización sin fines de lucro. Lo que queremos es que el público y las corporaciones la apoyen y favorezcan. Tendremos un personal dedicado al mercadeo, las relaciones públicas, la tecnología de información y un personal a tiempo completo compuesto solamente por personas con discapacidades físicas. Como comunidad, debemos mantenernos unidos para darnos autosuficiencia entre nosotros.

En cuanto a los diez años, más de lo mismo. Deseamos atraer gente hacia AudacityMagazine.com con relación a todos los temas de la discapacidad y de cómo se relacionan con la política, el transporte, el sexo, la moda, la belleza, los deportes, la salud y todo lo demás. Me encantaría organizar una conferencia internacional donde todos nuestros escritores y lectores internacionales puedan reunirse y aprender unos de otros.

ZG: ¿Puede contarnos algo sobre sus deseos y sueños de su propia vida?

NA: Deseo hacer tanto, pero nunca hay tiempo suficiente en el mundo. A pesar de todo lo que me organice, siempre quiero más. Esa es mi personalidad y mi empuje. Tengo que aprender que no se puede hacer de todo al mismo tiempo, pero se puede usar inteligentemente el tiempo que se tiene.

Sueño con escribir novelas. Las historias me salen de la cabeza diariamente, pero el trabajo a tiempo completo como maestra de escuela media y la revista más otros proyectos y obligaciones me dejan muy poco tiempo. En algún momento me gustaría ser propietaria de mi propia casa, manejar un Lexus y viajar por el mundo hablándole a toda la gente que pueda, ayudando a la mayor cantidad de gente que pueda y leyendo todos los libros que pueda conseguir.

ZG: ¿Cuáles son algunos de sus intereses?

NA: ¡Me encantan los rompecabezas –rompecabezas lógicos, de palabras, de misterio y los juegos de computadora! Me encanta ver toda la serie Law and Order. Me encanta tocar el piano y, si tengo tiempo, me gustaría comenzar a tomar lecciones nuevamente.

ZG: ¿A quién admira en la vida y por qué?

NA: Admiro a toda la gente que, a pesar de las dificultades, sigue soñando y logrando sus objetivos. No importa qué tan viejo se sea, en qué condición se esté, o cuáles cartas le tocarán, si se tiene el deseo de hacer algo, hay que hacerlo. Yo, admiro a Oprah. Es una empresaria astuta que ha usado el poder que la sociedad le ha dado para hacer el bien –algo que no pasa muy seguido en este mundo. Algunos abusan de su poder y autoridad y lo usan solamente para su ganancia personal o lo usan por debajo de sus posibilidades y no hacen absolutamente nada.

Yo especialmente admiro a mi madre por ser la mujer fuerte y determinada que es. En la década de 1970 se aseguró que yo recibiera lo mejor de los sistemas médicos, educativos, sociales y culturales que generalmente hacen que la vida sea tan difícil. Sé que a ella no le resultó fácil la lucha contra el sistema para obtener lo mejor para su niña con OI, pero lo logró. Tiene que haber sido una tarea enorme.

Como maestra, admiro a Anne Sullivan por no haberse dado por vencida en cuanto a su pupila, Helen Keller, por avanzar más de lo que se esperaba de ella y de su estudiante y dedicarse a lo que se transformó en amistad y aprendizaje. La enseñanza es difícil y, si bien no podemos llegar a cada estudiante, por lo menos debemos tratar. Cuando nuestros estudiantes nos escuchan y podemos asistirles en el aprendizaje -¡Qué bien que una se siente!

ZG: Los niños a quien les enseñan ¿Cómo reaccionan ante usted? ¿En qué se diferencian las reacciones de los niños a la de los adultos?

NA: Amo a mis estudiantes. Cada año se me entrega por lo menos cien niños nuevos a quienes debo ayudar en la vida. Los niños son inocentemente curiosos y sin expectativas ni arbitrariedades sociales. ¡Me encanta eso! En el primer día de clases les digo lo que necesitan saber de mí misma y de mi discapacidad y les contesto cualquier pregunta que ellos tengan para que se sientan bien en la clase. ¡Los niños son bellos! He enseñado en toda clase de ambientes y los niños que no se portan bien es porque hacen lo mismo frente a todo profesor. A pesar de que esto pueda ser enojoso, en verdad me halaga porque hacen lo mismo conmigo. Lo que me dicen es que no importa que esté en silla de ruedas, que me van a tratar como a cualquier otro maestro y, ¿no es eso lo que todos deseamos... ser tratada como todos los demás?

Los adultos... Bueno, eso es tema aparte. Me parece que mientras más viejos somos, más intolerantes nos ponemos. ¿Quiénes son más sabios, los adultos o los niños? He tenido colegas que me dicen que algunos tenían dudas de mi habilidad para mantener a los niños bajo control. Algunos padres hasta actuaron como si yo no fuera lo suficientemente buena para enseñar a sus hijos y hasta ahora ha sido una situación donde no hay perdedores: mi determinación es de mostrar mis habilidades y paralelamente sus niños se exponen a la inclusión natural de las personas con discapacidades a sus comunidades.

ZG: ¿Sobre qué cosas le gustaría informar en su revista para forzar cambios positivos a la comunidad con discapacidades?

NA: Me gustaría saber por qué los gobiernos no tienen mejores métodos para ayudar a las personas con discapacidades físicas. Por seguro que hay maneras de darnos acceso a empleo, vida y comunidad que le permita a la gente obtener la asistencia necesaria para salirse de los programas gubernamentales de asistencia. Está en beneficio de todos el que las personas con discapacidades físicas lleguen a ser lo más independiente posible y se les permita hacer más decisiones sobre sus condiciones de vida  y de cómo deseamos recibir atención médica. Me gustaría explorar cómo se educa a las personas con discapacidades físicas en los sistemas de educación pública ya que muchas personas con discapacidades físicas han perdido cantidades importantes de escolaridad y como resultado se les hace pasar de curso pero sin las habilidades necesarias para obtener un empleo decente.

Me gustaría saber qué es lo que nuestra sociedad desearía hacer, desde el peluquero local al presidente de Estados Unidos de América, para ayudar a aquellos soldados que regresan de la guerra mutilados y con otros impedimentos físicos. Un hombre o una mujer que van a la guerra y regresan mutilados -¿Qué pasa con ellos?

ZG: En su opinión, ¿cuál es el problema más importante que hoy afecta a las personas con discapacidades?

NA: Simple y llanamente, la accesibilidad a cada rincón del mundo.

ZG: ¿Cómo es la accesibilidad en Miami?

NA: Miami es uno de los mejores lugares en cuanto a accesibilidad para las personas con discapacidades. Mientras otra gente está batallando con inviernos extensos, el clima de aquí nos permite salir y ser parte de las vidas que nos gustan. Como es una ciudad moderna, la mayor parte de las áreas cumplen con los requisitos del ADA y las que no, tienen alguna forma alternativa de adaptación.

ZG: ¿Qué tan lejos cree usted que en este país hemos llegado en cuanto a derechos de la discapacidad y cuánto más tenemos que lograr?

NA: Hemos logrado mucho, pero aún tenemos mucho trecho por delante. Algo de esto es culpa de nuestra comunidad. A muchas personas con discapacidades se les indoctrina sistemas de valores donde se les ve como desvalidos humanos y como un lastre para las familias, amigos y la sociedad. Cuando se piensa así, uno se considera a sí misma como caso para la beneficencia y generalmente tiende a la actitud de “pobre de mí”, a pesar de que el punto es lo contrario.

Por ejemplo, por la mañana yo voy a reuniones del para-transit y de vez en cuando escucho clientes elogiar al sistema y decir de lo maravilloso de la gente que inventó el sistema simplemente porque ayuda a las personas con discapacidades físicas que de otra manera ellas estarían “imposibilitadas”. He aquí lo básico: ellos ganan buen dinero asistiéndoles. Como contribuyentes, nosotros apoyamos a este servicio. Si nosotros como comunidad creemos que no somos nada más que casos de beneficencia, entonces la sociedad nos tratará como tales.  Legislar no significa nada si no se hace cumplir las leyes. Me enfurece el ver que personas perfectamente capaces usen los espacios de estacionamiento diseñados para las personas con discapacidades que tienen dificultades para salir de carros o de furgones y que en verdad los necesitan. Esencialmente, el factor determinante de todo yace en que nuestra comunidad se haga más activa políticamente. Necesitamos salir a votar y a estimular a otros para que voten también. Necesitamos escribir a nuestros representantes y decirles quienes somos y lo que queremos. Hay millones de nosotros y tenemos una voz. ¡Usémosla! El pueblo unido jamás será vencido.