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Agustín Pimentel: el primer programador musical ciego de Filadelfia


Entrevista por Evellym Yanira Hustedt, MHS, Glenside, PA

Esta es la historia de un evangelista, el primer programador musical ciego de Filadelfia, y también un cantante, autor de canciones y productor musical.

E.H. ¿Cuál es su historia personal y profesional?

Nací en Puerto Rico el 18 de febrero de 1943. Mi familia era bastante disfuncional. Mis padres se separaron cuando yo nací. Mi padre se fue al ejército y me dejó con mis abuelos cuando yo tenía seis meses. Mis hermanos me llevaban a la iglesia constantemente. Crecí con muchas ambiciones y proyectos.

Viviendo una vida doble
Mi padre volvió del ejército y se volvió a casar. Me mudé con él cuando yo tenía 14 años, pero comencé a tener problemas con él. Mis hermanos dejaron de llevarme a la iglesia y me transformé en un adolescente rebelde, peleando y bebiendo.

Me sentía como si estuviera viviendo una doble vida. Me portaba mal, pero quería ir a la iglesia. Pensaba en la iglesia e mi niñez, pero no sabía cómo salirme de mi estilo de vida. Visité varias iglesias pequeñas, pero sus mensajes se contradecían. Finalmente, le pedí a Dios que me hablara. Fue ahí cuando soñé de la iglesia de mi niñez.

Me enteré que la iglesia de mi niñez iba a hacer una misa cerca y fui a ella. Durante la homilía, el cura dijo algunas cosas sobre mí que yo nunca le había dicho a nadie. Estaba enojado con él y le quería pegar. En cambio, la gente me empujó hacia el frente, me arrodille y me convertí. Se convirtió en mi mejor amigo. Comencé a vivir la vida correcta. También cantaba en la iglesia. Me casé a los 18 años.

Perdiendo mi camino
Desdichadamente, volví a mis viejos estilos de vida y volví al trago. Muchos se me acercaron y me dijeron que habían soñado que yo enceguecía. No les creí porque tenía perfecta visión. Para comenzar una nueva vida, decidí murdarme.

Me fui a Brooklyn, NY con mi esposa y dos niños. Al llegar, unos extraños se me acercaron y me dijeron –"Tienes inclinaciones para el sermón". Un día, bebiendo cerveza y una viejecita me dijo "Tienes muchos signos y tienes una pacha en la boca. Vas a quedarte ciego". ¡Yo sabía que Dios no me podía castigar de esta forma! Después de todo, tenía una gran carrera como fabricante de herramientas, ganando $20,00 la hora.

Después, también tuve un sueño devastador en el que quedaría ciego.  Un día, trabajando, los números comenzaron a saltar frene a mí. Mi jefe creyó que andaba endrogado porque mis ojos estaban rojos. Uno de mis compañeros de trabajo le aseguró que no andaba endrogado y me llevaron a la sala de emergencia. Los médicos dijeron que tenía una infección. Empecé a perder la visión. Estaba tan alterado que me quería matar; pero, en cambio, empecé a rezar a Dios para que me perdonara. También le pedí que me devolviera la visión. En tres días recuperé la visión.

Regateando con Dios
En vez de ir a Dios, volví a mi vida corrupta. Comencé a tomar y a usar drogas. También perdí mi matrimonio. Tuve una visión en la que Dios me decía –"Te devolví la vista. Como has seguido desobedeciendo, te voy a dejar ciego y paralítico". Poco después, me quedé ciego y paralítico. Usé una silla de ruedas por seis meses. Los doctores me dijeron que debían amputarme una de mis piernas y ya había firmado el formulario de consentimiento para que lo hicieran. Camino a la sala de operaciones, le pedí a Dios que no les permitiera a los doctores que me cortaran la pierna; pero al llegar a la sala de operaciones pude moverlas. Los doctores quedaron asombrados y dijeron que era un milagro.

Estudiando destrezas de independencia y leyendo la Biblia
Pude caminar nuevamente, pero quedé ciego. A pesar de mi discapacidad, deseaba lograr mis objetivos de llegar a ser independiente. Volví a Puerto Rico y me inscribí en una escuela para ciegos.

Estudié la Biblia. Un día en la iglesia, el predicador me pidió que pasara al frente. Al llegar, dijo –"Dios te ha perdonado y quiere que des sermones. Debes pasar adelante". Luego, dijo –"La señora del vestido rojo también debería pasar al frente. Ella es su asociada y será su vista". ¡Me sentí tan contento de escucharle! Ya hemos estado casados por veinte años. Ella ha sido mi guía visual y espiritual.

Me pidieron que fuera a Filadelfia, PA a predicar por tres días. En vez, terminé quedándome ahí, y de eso ya hacen 16 años.

Llegando a ser un administrador de casos
Me hice voluntario de Vista en Liberty Resources, Inc. Esta era una buena forma de cooperar con la comunidad con discapacidades. Conocí a gente muy buena mientras estuve en Liberty Resources. Entre ellas estaba Evellym Hustedt, Pam Shaw y Robert Fitzgerald. Fui voluntario de Liberty por tres años. Luego, pasé a ser administrador de casos e instructor en servicios para ciegos en Associated Services for the Blind (ASB). El trabajo era increíble porque tenía que coordinar servicios para latinos ciegos. Por diez años dirigí grupos y clases para luego jubilarme de ASB en enero de 2006.

Estoy dedicando más tiempo al estudio de grabaciones  que he tenido por 15 años. También programo música en Radio Salvación con la que he cooperado por ocho años y donde tengo mi propio programa de radio y el completo acceso para operar la estación de radio.

Puedo viajar más, lo que me permite más tiempo para predicar y promover mi nuevo CD llamado "Me Declaro en Victoria". Este CD es mi cuarta grabación. Mis grabaciones anteriores fueron cintas cassette y mi otra grabación fue una cinta cassette de testimonio.

También estoy escribiendo dos libros. Uno de ellos es sobre un detective ciego y el otro es la historia de mi vida.

Desde mi jubilación, he podido pasar más tiempo con mi esposa, tres hijas, un hijo, 19 nietos y tres bisnietos.