Mucha gente que anda escasa de dinero prefiere obtener “préstamos del día de pago” (payday loans en inglés). Estos préstamos son pequeñas cantidades de dinero que se pagan cuando la persona que pide el préstamo recibe el pago por su salario. Generalmente, la gente los obtiene en pequeñas tiendas que en sus vecindarios también cambian cheques a la gente que no tiene cuentas de banco. El problema es que las tasas de interés para los préstamos de día de pago son increíblemente altas, ¡hasta un 400% al año!
Para ilustrar el peligro de obtener un préstamo de día de pago, pensemos en el caso de una mujer que repentinamente necesita $250. Va a un prestamista de día de pago y deja un cheque sin fecha por $300 a cambio de $255 en dinero efectivo. Dos semanas más tarde, cuando recibe su próximo cheque de pago, tendrá que ir al prestamista a pagar los $300 o tendrá que dejar que el prestamista deposite el cheque. En ambos casos ella perdió $45 en intereses por dos semanas solamente. Más aún, tras haber pagado los $300, probablemente no tendrá suficiente dinero para sus gastos básicos por lo que tendrá que conseguir un nuevo préstamo de día de pago ya sea del mismo prestamista o de otro. Así, ella cae en una trampa y se cubre rápidamente en deudas que crecen continuamente gracias al interés exorbitante que los prestamistas del día de pago le cobran por seguir sacando más préstamos y pagando más intereses. No se necesita decirlo, ella no podrá ahorrar nada.
Puede parecer obvio que ese tipo de tiendas son peligrosas o de mala reputación, pero la gente se siente atraída hacia sus préstamos porque se consiguen fácilmente y son rápidos. Comparados con los préstamos tradicionales, donde se necesita un montón de papeleo y puede pasar largo tiempo antes de obtenerlos, los préstamos de día de pago garantizan dinero casi inmediato. A pesar de ello, los términos impuestos por los prestamistas generalmente son engañosos y generalmente hacen que una pequeña cantidad se vuelva grande. Los prestamistas del día de pago intencionalmente evitan usar la terminología que ya conocemos y necesitamos para compararlos con otras formas de préstamo. Por ejemplo, a cambio de “tasas de interés”, ellos ponen “honorarios”. Tampoco explican claramente las consecuencias de extender un préstamo de día de pago o préstamos repetidos y qué tanto más barato sería conseguir un préstamo de plazo mayor en una entidad bancaria tradicional.
Las personas con discapacidades, de comunidades minoritarias, y los ancianos son las principales víctimas de estas instituciones porque ellos son los que más comúnmente viven de cheque a cheque ya sea de un trabajo que paga poco o de los beneficios de Seguro Social. Y cuando la gente se ve forzada a usar préstamos de día de pago ellos ya no pueden escapar tan fácilmente. De hecho, la California Reinvestment Coalition informa que las personas que piden préstamos de día de pagos suelen sacar entre 10 y 13 préstamos al año.
Los prestamistas de día de pago pueden salirse con la suya cobrando esas altísimas tasas de interés porque en la mayoría de los estados hay leyes que les permiten hacer el quite a las leyes que tienen que respetar los bancos y otras instituciones financieras. Tal como lo muestra el vídeo de PBS Newshour, que se muestra paralelamente a este artículo, el Congreso de EE.UU. actualmente está estudiando leyes que influirán en cómo tendrán que funcionar los prestamistas de día de pago. A pesar de ello, estos prestamistas todavía podrían evadir el mismo tipo de reglamentos que tienen que cumplir los bancos. A pesar de que podemos mostrar nuestro apoyo hacia leyes que regulan a los prestamistas de día de pago al apoyar las acciones de organizaciones como Americans for Financial Reform (Americanos para la Reforma Financiera), no podemos quedarnos en espera de estas leyes. Tenemos que ser preactivos y aprender cómo protegernos a nosotros mismos ahora.
¿Qué podemos hacer para no caer en la trampa de un prestamista del día de pago? Una de las opciones es buscar otros prestamistas que ofrecen préstamos pequeños rápidamente, pero sin términos tan injustos. Por ejemplo, la ciudad de San Francisco ayudó a organizar Payday Plus, un programa alternativo que limita las tasas de interés a un 18% anual y ofrece a los prestatarios más tiempo para repagar sus préstamos. Además, puede que haya algunas cooperativas de ahorro y crédito (credit unions) que ofrezcan servicios similares. El Center for Responsible Lending (Centro para el Préstamo Responsable) enumera alternativas que se pueden usar en vez de los préstamos del día de pago, que van desde pedir préstamos de corto plazo a amistades y familiares hasta conseguir consejería sobre crédito que le puede ayudar a crear un plan de largo plazo para salir de las deudas.
No cabe duda que el problema fundamental para la mayoría de la gente que toma préstamos del día de pago es que no mantienen sus gastos bajo control y esta incapacidad acaba en una espiral de deudas interminable ya que aquellos préstamos continuamente reducen sus ingresos. Como se mencionaba anteriormente, hay alternativas que tienen tasas de interés más bajas, lo que significa que la gente puede pagar sus préstamos de día de pago con préstamos que les costarán menos. Sin embargo, a largo plazo, la gente que obtiene préstamos de día de pago necesita encontrar formas de reducir sus gastos y ahorrar. De esta forma, ya cuando pueda, se podrá abrir una cuenta de ahorros y empezar a ahorrar algo de dinero mensualmente. A cambio de gastar una parte importante de sus ingresos pagando intereses, tiene mucho mayor sentido apartar un poco de dinero en forma de ahorros. ¡Páguese a usted mismo y no a otros! En el artículo “Ahorrar dinero” en este mismo boletín encontrará más información sobre el ahorro y otras formas de aumentar sus haberes para que pueda administrar sus gastos.
Si desea más información y antecedentes sobre los préstamos de día de pago, refiérase a varios artículos del periódico San Francisco Chronicle. Esta serie de artículos bilingües (en inglés y español) analizan cómo los prestamistas de día de pago ganan dinero y por qué la gente prefiere usarlos. Otro gran recurso lo ofrece la coalición California Reinvestment Coalition en una serie de panfletos (en inglés y español) que le pueden ayudar a entender su situación financiera y lo que puede hacer si los prestamistas del día de pago le están timando.