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Deseo relumbrar: el programa de arte de Danzante en Pensilvania

por Diana Haugh, Donaldson, PA

foto de la voluntaria dirige a estudiantes en una presentaction en el recital
La bailarina voluntaria de Danzante Lydia Newman dirige a estudiantes en una presentación de 'Somos el Barco' en el recital de junio de Danzante.

foto de una estudiante danza durante un recital
Un(a) estudiante danza durante un recital de Danzante.

foto de la directora artistica muestra disfraces del Danzante
Camille Erice, Directora Artística de Danzante, muestra disfraces en la entrada del Centro Cultural de Danzante.


Un asombroso programa de artes ayuda a niños con discapacidades a descubrir sus talentos.

"Solamente deseaba danzar", dice Camille Erice sonriendo tímidamente. "Y creció y creció".  Se refiere a Danzante, un asombroso programa de artes latino que está literalmente logrando milagros. A los niños, adolescentes y adultos de todo Pensilvania les encanta el programa itinerante gracias a sus presentaciones de artes visuales, teatro, música, danza moderna y percusión. Más que simplemente tomar clases, los niños ven que el poder de las artes transforman sus vidas. Quizás las historias de éxito más asombrosas son las que dejan los niños con discapacidades que, tras aprender las técnicas, actúan en escenarios ante audiencias numerosas. El impacto de crear belleza ante estruendosos aplausos les acompaña por años. "Se siguen comunicando con nosotras hasta desde la universidad", dice Camille con la cara encendida de alegría como si fuese una niña. "Nunca olvidan la experiencia".

No se trata de un programa de discapacidades
Darse cuenta de ello es fácil. Danzante no es un programa de discapacidades. Ofrece capacitación a todos. En sus clases se mezcla una variedad de idiomas, edades y habilidades, donde los estudiantes se ayudan los unos a los otros y aprenden mucho más que de arte. Una niña latina con síndrome Down, que también es sorda, soñaba con ser una bailarina de flamenco. Su madre expresó que "Las niñas pequeñas siembre desean ser princesas". "Si son españolas, por el contrario, desean ser princesas, o bailarinas de flamenco". Danzante hizo que el sueño de la niña se hiciera realidad y ella compartió sus talentos con sus compañeros estudiantes. En su primera clase les enseñó a perfilar las manos en el signo ‘te amo’ y, cuando alguien dejaba de hacer el signo, les formaba el signo ‘vuélvelo a hacer’ en sus manos. Ya para el fin de la primera clase había aprendido las posiciones de brazos básicas para el flamenco y todos sus compañeros de curso sabían dos signos. Ya ha estado en el programa por diez años y ha impresionado a todos. "A una niña con síndrome Down se le hace difícil hacer (la elegante posición de palmera, con los brazos extendidos hacia arriba)", dijo Camille. Los niños con síndrome Down generalmente tienen un tono muscular débil, haciendo que esos movimientos se transformen en un desafío. "Pero lo hace. Lo logra porque desea hacerlo".

Una adolescente latina con mucho talento para la danza se inscribió en el programa de teatro. Su discapacidad, un impedimento del habla, no se hacía notar cuando bailaba. El teatro le exigía aprender a controlar y proyectar la voz, a articular lo mejor posible para que el público la entendiese. El riesgo al que se expuso al salir de lo que le era conocido y seguro, el actuar en dos idiomas cuando actúa en escenarios ante públicos de cientos de personas, demostró la valentía y confianza considerables ganadas en años dentro del programa de danza.

Uno de los momentos inesperados de ‘duende’
Doña Camille dijo que "Uno de las niñas más impresionantes era una con déficit neurológicos" que afectaban su postura y habilidad para moverse. "Nadie pensó que habría podido mantenerse en el programa de danza". Lo hizo ante el asombro de todos, incluso sus maestros y familiares. Bailó en un festival en su comunidad, lo hizo con gracia y salero y lo logró de tal forma que el público quedó con la vista concentrada en el escenario. "Deseaba lucirse, y por seguro que lo logró", dijo doña Camille. Aquellos son los momentos deslumbrantes e inesperados de ‘duende’, momentos donde la danzarina se transforma en baile y se rebalsa a sí misma transportando al público con la emoción del momento, que es lo que ha creado el público leal de seguidores de Danzante. Las presentaciones de Danzante, a las que no solamente van religiosamente los amantes de flamenco, atraen una amplia audiencia que llega a ver las creaciones electrificantes de los estudiantes donde se mezclan las artes latinas tradicionales con las básicas de la cultura estadounidense.

El programa tiene aspectos de las culturas latina y anglo
¿Qué es lo que hace que este programa sea tan efectivo? La asombrosa historia de Danzante es que no comenzó como programa en sí. "Yo no tenía estudios en discapacidad. Solamente deseaba bailar", dice doña Camille. Doña Camille Erice, nacida en la ciudad de Nueva York, de padres cubanos, estudio Flamenco en España, Inglaterra y Estados Unidos. Al mudarse a Pensilvania en 1978, lo primero que hizo fue buscar un piso de madera que le permitiera seguir bailando. Al poco tiempo le comenzaron a pedir que enseñara flamenco. Sus primeros estudiantes fueron adultos, pero comenzaron allegar niños también. "Aceptaba a todo el que llegara. Nunca rechacé a nadie". Entre los que pidieron que se les diera había niños con discapacidades. "Les dejamos venir y bailar junto a todos los demás". No se trataba de discapacidad. Lo que importaba era solamente la danza. "Los niños pueden bailar hasta en sillas de ruedas", Camille asiente con satisfacción. "Usted no lo creería si no lo viese. El talento existe. Gracia y belleza".

El éxito atrae a nuevos asociados
Los logros no sólo hicieron que llegaran más estudiantes que los que Camille podía enseñar individualmente, sino que también hizo que llegaran voluntarios dedicados. Maestros de escuela, activistas de las discapacidades y otros que vieron la transformación que el programa artístico provocaba en los niños desearan participar en la buena onda. En 1982, doña Camille comenzó a ofrecer programas formalmente para luego incorporar el conjunto de bailarines y los programas de enseñanza como Danzante. Los voluntarios y auspiciantes entusiastas de Danzante comenzaron a expandir el repertorio para ofrecer pintura, fabricación de máscaras, percusión, teatro y todo lo que alguien quisiera aprender. Ya se daban más oportunidades para aún más niños. Su éxito le trajo asociados como las universidades Messiah y Penn State y el Ministerio de Educación de Pensilvania y hubo otras agencias que le pidieron trabajar con ella para ofrecer extensión hacia niños en comunidades rurales. Comenzó a llevar sus programas de arte a las comunidades de trabajadores migratorios, a áreas rurales y a ofrecérselo a niños de  los barrios pobres del centro de la ciudad. Ya para 1996, el éxito que tuvo Danzante al transformar vidas llevó a más asociaciones con el sector público y a auspicios comerciales, haciendo posible la construcción de un centro para las artes en el centro de Harrisburg, la capital del estado. El nuevo hogar de Danzante tiene tres estudios, un teatro, una sala de artes, una biblioteca y una galería de arte.

¿Receta para el éxito?
¿Cuál es, entonces, la receta para el éxito de Danzante? Se pudiese decir que simplemente es dejar que la gente tenga experiencia directa con las artes. Los niños con discapacidades experimentan la misma felicidad extrema que todos cuando se les permite experimentar y actuar. La felicidad y confianza en sí que da la educación de arte se extiende a todas las áreas de la vida. Un voluntario expresó que "Si las personas con lesiones cerebrales pueden mejorar notablemente al moverse en sincronismo con la música, piense lo que las artes pueden hacer para todos nosotros". Quizás el secreto de Danzante está en la disculpa que no tiene educación formal en educación en discapacidad. En lo que concierne a las artes, no existe la discapacidad. Puede que sea más veraz el decir que sin las artes, todos tenemos discapacidades.

Camille se trató de jubilarse en el año 2004, pero su amor por el Flamenco y la enseñanza la mantiene en la danza. Este verano, nuevamente llevará a Danzante en gira y ,por al menos algunas semanas, los niños pueden hacer brillar su luz interna. Cada niño debe tener la posibilidad de relumbrar. En los programas de Danzante, por seguro que lo hacen.

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