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Trabajadores agrícolas con discapacidades: los lesionados invisibles

por Diana Haugh, Donaldson, PA

foto de Karen Detamore habla a un grupo
Karen Detamore, Directora Ejecutiva de Friends of Farm workers, habla a un grupo sobre los derechos de los trabajadores agrícolas.




¿Cuál es el trabajo más peligroso en Estados Unidos?  ¿La minería?  Ese es el segundo. El trabajo agrícola es el más mortal, más peligroso de los trabajos en Estados Unidos y amonta la más alta cantidad de accidentes fatales y lesiones discapacitantes. La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) calcula que de 20 a 30 mil personas se ven expuestas anualmente en las granjas a los efectos tóxicos de los pesticidas. Los riesgos diarios a los que se enfrentan quienes hacen que podamos comprar comida sufren lesiones a la espalda y a los músculos, amputaciones y otras. Con el correr de los años, el congreso ha reaccionado a estas tragedias con la creación de programas de ayuda para los trabajadores agrícolas. Tanto como la industria agrícola ha cambiado en el país, con las granjas industriales reemplazando a las granjas de familia, la forma en que los trabajadores agrícolas llegan al trabajo también están cambiando. Estos cambios han creado un caos en el proceso de hacer que los servicios lleguen a los trabajadores que los necesitan.

Ya pasaron los días de hace una generación cuando los granjeros de Pensilvania cuando, tras calcular su posible cosecha llamaban por teléfono a Miami o a Puerto Rico y, substituyendo el español por los gritos, trataban de reclutar trabajadores que iban de una granja a otra preguntando si había trabajo. Hoy la fuerza laboral agrícola se comercia al por mayor. Los mayoristas y contratistas contratan, alojan, transportan y pagan al trabajador, que casi siempre es latino.

Las responsabilidades se hacen confusas en el sistema nuevo de mayoreo
El Ministerio del Trabajo certifica y da licencias a los contratistas para vigilar los salarios, la seguridad y asegurarse que se hacen las deducciones de seguro social. Al dejar el reclutamiento y la administración de los empleados en manos de los contratistas, los granjeros se pueden concentrar en sus cosechas. Esto no le conviene al trabajador agrícola, al que se deja sin un panorama claro de quién es responsable si alguien sufre discapacidades en el trabajo. A veces, legalmente, ambos agricultor y contratista son co-patrones. A veces, no. Así se crea un revoltijo confuso de programas gubernamentales para trabajadores agrícolas donde cada uno está gobernado por reglamentos diferentes y que nombran protecciones y derechos diferentes.

La persona que cosecha y procesa la comida que usted comió por la mañana puede haber sido un trabajador migratorio o uno temporero. Los trabajadores agrícolas migratorios son ciudadanos o residentes legales de Estados Unidos que van de un lado a otro siguiendo a las cosechas que van madurando. Los trabajadores temporeros trabajan en labores agrícolas por temporada o menos que a tiempo completo. También son ciudadanos o residentes legales. Reciben apoyo y servicios en forma diferente que los trabajadores agrícolas H2A.

El H2A es un programa relativamente nuevo y muy popular entre agricultores. Las visas H2A importan trabajadores agrícolas de otros países, generalmente de México y Centroamérica, y les da categoría legal mientras trabajan. Los agricultores consiguen trabajo manual abundante a menos del salario mínimo y con menos responsabilidades legales. Los trabajadores H2A son trabajadores con documentos que están aquí legalmente, pero que reciben $3,13. Su visa no les permite cambiar de patrón y sus contratos generalmente duran un año o menos. Si los trabajadores H2A quedasen discapacitados, tienen derecho a recibir algunos servicios y protecciones legales, pero menos que los que se dan a los trabajadores agrícolas migratorios y temporeros.

Se desconoce la cantidad de trabajadores agrícolas y no se les ha contado
Pensilvania es un estado donde se desarrolla fuerza laboral. Es decir, un estado donde la educación y la salud de los jóvenes que se preparan para entrar en la fuerza laboral cuenta con altas prioridades de financiamiento. El estado paga el programa Head Start de educación y salud para los niños migratorios, pero el servicio no es para la población de trabajadores agrícolas adultos. A pesar que se adivina que la cantidad de trabajadores migratorios y temporeros pueden ser unos 50 mil, el gobierno Commonwealth of Pennsylvania no tiene un buen cálculo de cuántos trabajadores agrícolas realmente hay en el estado. Una gran cantidad de trabajadores que trabajan en jardines, los que procesan comida y otros contractuales están en programas que no se cuentan dentro de la industria agrícola y nadie puede sospechar la cantidad de trabajadores agrícolas indocumentados. Solamente en la primera semana de enero, la región remota y montañosa del condado de Schuylkill sufrió una redada de Servicios de Inmigración y Naturalización donde se acorraló a más de 100 trabajadores indocumentados en solamente un lugar. Claramente, la cantidad de trabajadores agrícolas latinos existentes en todos los programas, documentados e indocumentados, es tan grande que a nadie sorprende el crónico financiamiento insuficiente de las agencias de rehabilitación.

La demanda de comida nunca acaba y se debe mantener las tiendas abarrotadas. Nuestro apetito incansable pone grandes presiones sobre todo el sistema de abastecimiento alimenticio. Se debe encontrar trabajadores que lleguen y procesen la comida las 24 horas al día y a cualquier costo. Los agricultores, presionados por el bajo margen de ganancias y las cosechas perecibles presionan a los contratistas para que los trabajadores sigan trabajando. Los trabajadores informan que cuando ya no pueden trabajar. Los contratistas llegan a explotar sus conocimientos de la cultura y el machismo latino para hacer que el trabajador se avergüence y no informe de las lesiones. Un trabajador informó -"Me trataron de mujercita y me dijeron que no llorara por un doctor", y agregó que las burlas enfrente a sus compañeros de trabajo y provocaron que no fuera a trabajar. A un trabajador se le puede hacer creer que si deja mal a su grupo o a su contratista o a su agricultor se dañarán sus oportunidades futuras de empleo. A esta presión se debe agregar que las estipulaciones H2A indican que si el trabajador no completa el contrato, puede que no se le pague los costos de transporte de regreso a casa.

¿Qué pasa cuando un trabajador agrícola queda con discapacidades?
¿Qué pasa cuando, inevitablemente, los trabajadores agrícolas de Pensilvania adquieren discapacidades? Un mito que casi todos creen es que los trabajadores agrícolas no tienen derecho a beneficios de discapacidad del seguro social (Social Security Disability Benefits), lo que generalmente es mentira. Los ciudadanos y los residentes legales que pagan seguro social tienen derecho a recibir beneficios si sufren discapacidades después de haber trabajado por año y medio. Todos los programas de trabajo agrícola exigen que se haga imposiciones al seguro social. Lo general es que el obstáculo no es no ser elegible, sino cuando se lo pide. La mayoría de las solicitudes de seguro social necesitan que se haga por lo menos una petición y toma más de un año en decidirse. Raramente un trabajador con discapacidades tiene los recursos para mantenerse sin ingresos por tan largo tiempo. Muchos siguen trabajando y recibiendo ayuda de sus compañeros para esconder que se ha bajado el rendimiento y en la familia para suplir su salario aminorado. Lo triste es que en los casos de desórdenes de movimiento repetitivo y con los traumas a la mano como el Síndrome de Distrofia de Reflejo Simpático, el dejar el tratamiento para más tarde puede causar discapacidades permanentes y una vida de dolores tremendos.

Como un trabajador agrícola que informe de su discapacidad puede perder el alojamiento, el transporte y a veces el estado legal que da el patrón, la presión para esconder la discapacidad es enorme. Algunos recurren a repartir la ya pequeña paga con sus compañeros de trabajo a cambio de ayuda para cumplir con as exigencias del trabajo. Otros han encontrado a un agricultor compadecido que les deja cambiarse a un trabajo que es físicamente menos exigente. Otros han pasado a tomar tareas de apoyo como las tareas de casa u otros trabajos para otros trabajadores agrícolas cuando el trabajo en el campo se hace imposible. Lo que no queda claro es lo que no pasa. Los trabajadores agrícolas no están usando ni los servicios ni los tratamientos de rehabilitación en un mínimo de la cantidad de las lesiones que sabemos que ocurren dada la naturaleza del trabajo.

La compensación laboral puede a veces ayudar cuando se trata claramente de una lesión de trabajo. Como los casos de compensación laboral generan tarifas, el encontrar abogados privados que tomen los casos en base a contingencias generalmente no es problema. No todos los estados dan toda la gama de compensación laboral a todos los programas de trabajo agrícola. Por tanto, a Guillermo, que perdió el uso de los dos dedos medios de su mano derecha a causa de lesiones nerviosas tras trabajar por un año en una fábrica procesadora de pollos, se le negó la compensación laboral aún después de haber apelado. El sospecha que el no estar en el programa de visa correcto para su trabajo agrícola contribuyó a la negación. Claramente, los problemas que pesan en contra del querellante, como su estado legal o la elegibilidad no ayudan en un sistema legal que muchos trabajadores lesionados identifican como inclinados a favor de los patrones.

Complicaciones con diferentes estados 
Los nuevos programas de trabajadores agrícolas complican la cosa. El relativamente nuevo H2A cae bajo las protecciones de la Agencia de Protección Ambiental, pero no bajo las provisiones de la ley de normas laborales justas para trabajadores migratorios Fair Labor Standards Act or Migrant and Seasonal Worker Protection Act. Para confundir más, Pensilvania, donde se emplea la mayoría de los cupos H2B, que no está diseñado para los trabajadores agrícolas sino para las industrias de servicios como la jardinería, se analiza casos donde los contratistas transfieren trabajadores H2B a trabajos de H2A. Las visas H2B, aunque dan estado legal y contratos de trabajo en Estados Unidos, no ofrecen los servicios ni protecciones que reciben los trabajadores H2A. Nueva Jersey, que sigue a Pensilvania como el cuarto contratista de H2B de importancia en la nación, analiza casos en donde la oficina interestatal Interstate Clearance Orders recluta trabajadores que actualmente viven en Nueva Jersey y luego los transportan diariamente a lugares en Pensilvania donde trabajan temporalmente en el procesamiento de alimentos agrícolas. "Se trasforma en un juego de azar", comenta Karen Detamore, Directora Ejecutiva de Friends of Farm workers, una agencia de interés social que ofrece servicios legales a los trabajadores agrícolas. "Los trabajadores agrícolas entran en un lugar para luego verse en otro. Generalmente no tienen control legal sobre lo que harán o sobre las protecciones legales que tendrán".

En Pensilvania, muchos de los trabajadores que quedan con discapacidades tienen derecho a servicios de discapacidad o de rehabilitación, pero son pocos los que solicitan ayuda. ¿Por qué? Greg Selmer, un supervisor de la Oficina de Rehabilitación Vocacional de Pensilvania gesticula con la cabeza. "Simplemente no llegan a nosotros. A los trabajadores de los hongos del sudeste de Pensilvania, sí. Pero a los trabajadores del campo, no los vemos".

El sistema de referencia latino más eficiente es el de boca en boca
El sistema de información y referencia más eficiente en la comunidad latina es pasarse el dato de boca en boca y las experiencias negativas que han sufrido los trabajadores agrícolas con discapacidades que ya han tratado de conseguir ayuda hacen que sus amigos y colegas no lo hagan. Por otra parte, nadie conoce los programas de rehabilitación que pueden dar ayuda. "Por ejemplo", dice la Sra. Detamore, "la Oficina de Rehabilitación Vocacional de Pensilvania (Pennsylvania’s Office of Vocational Rehabilitation) es un programa excelente. Hacen cosas maravillosas, pero la gente no les conoce. Ni yo sabía que existía hasta que un amigo con discapacidades me habló de ella, y yo trabajo en el campo". La Sra. Detamore cuenta que sus propios esfuerzos para encontrar servicios para su discapacidad le ha ayudado a entender los obstáculos a los que se enfrentan los trabajadores agrícolas con discapacidades.

Ella demuestra lo que hace el trabajo porque tiene experiencia directa. Las redes de información informales y la experiencia, los relatos de experiencias exitosas y los que cuentan de experiencias directas de "cómo hacerlo" son los beneficios más importantes con los que puede contar una persona con discapacidades. Hay redes de contactos en las comunidades latinas urbanas, pero se necesitan en las comunidades aisladas y las agrícolas.

Historias de éxito de los trabajadores del hongo y de los grupos sin fines de lucro privados
Su éxito está patente entre los trabajadores del hongo del condado Berk. Como viven en un área densamente poblada, tuvieron las cantidades para organizarse e luchar para conseguir servicios de capacitación en español, que aunque deberían haber existido para los trabajadores con discapacidades y los segregados, no los había. Pudieron montar una querella de grupo y ganaron la entrega de servicios bilingües.

Las agencias privadas sin fines de lucro son actualmente la mejor herramienta de los trabajadores agrícolas de Pensilvania. Friends for Farm Workers da asistencia legal en cuanto a empleo y lesiones y es un recurso esencial, prácticamente el único de su tipo en el estado que puede desenmarañar los entuertos legales de los programas y los derechos de los trabajadores agrícolas. Aunque las corporaciones y agencias de servicios legales se ven limitadas a cuáles son los trabajadores agrícolas a quienes pueden dar servicios y el tipo de servicios que les pueden dar, si Friends for Farm Workers no puede dar servicios, se esforzará y encontrará representación legal para resolver los problemas laborales de los trabajadores agrícolas.

Rural Opportunities for Farm Workers ocupa donaciones privadas para suplir el financiamiento federal para dar educación y capacitación a los trabajadores con discapacidades y en muchos casos la diferencia es vital. Aunque el año pasado la disminución del financiamiento obligó el cierre de cuatro oficinas locales, aún pudieron ayudar a 400 familias de trabajadores rurales a mejorar sus vidas. A pesar que no pueden ayudar a los trabajadores H2A lesionados porque no lo permiten los lineamentos del financiamiento de su Ministerio del Trabajo, la coordinadora de Rural Opportunities State Coordinator, doña Nita D’Agostino dice: "Nunca despacharemos a los trabajadores agrícolas. Seguiremos buscando hasta que podamos ubicar agencias religiosas o privadas para ayudar a los trabajadores agrícolas con discapacidades a quienes no podemos ayudar". La Sra. D’Agostino usa su propia herencia como inspiración. Su padre fue uno de los innumerables mineros reclutados en Italia, España y otros países para trabajar en las minas del carbón de Pensilvania y que sufrieran discapacidades o murieran en el trabajo. Los derechos cívicos y laborales que en aquel entonces ganaron quienes intercedían por los derechos de los inmigrantes mejoraron la vida de todos los trabajadores del país. Nunca se ha necesitado como ahora la conciencia social hacia el sufrimiento de los trabajadores agrícolas, de quienes depende nuestro pan diario.

Para comunicarse con Friends of Farm Workers, Inc., puede visitar www.friendsfw.org o llamar al (215) 733-0578. A Rural Opportunities for Farm Workers se le puede conseguir en www.ruralisc.org o en el (717) 234-6616

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