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En Texas y Luisiana, los trabajadores migratorios se enfrentan a condiciones peligrosas que causan discapacidades

por Joe Rivas, Denton, TX



Cuando niño, en el norte de Texas, siempre oía las narraciones históricas de juventud de mi padre y madre en días que eran trabajadores agrícolas. En su niñez, mi madre trabajó con sus padres y hermanos en una granja de Vernon, Texas. Escuchaba atentamente cuando mi madre describía las duras condiciones de la cosecha del algodón en los calurosos días de verano. Mi madre y mi abuela comúnmente describían lo difícil que era trabajar por largas horas con los dedos ensangrentados y los pantalones rotos que exponían sus piernas a los tallos espinudos de los botones de algodón. Mi madre nos explicaba a mis hermanos y a mí que “Eran días largos, calurosos y secos aquellos en que lentamente sacábamos a mano el algodón de sus botones y separábamos el algodón y la semilla. Nos sangraban los dedos a pesar de usar guantes y la espalda nos dolía enormemente mientras trabajábamos. No nos pagaban bien, pero necesitábamos comida y ropa para el invierno”.

Mi padre también nos describía las condiciones de trabajo en el Departamento de Sanidad de Dallas. Generalmente tenía que sufrir las emanaciones de los químicos y pesticidas peligrosos que botaban en los basureros del área. En mi opinión, la exposición constante a estas condiciones peligrosas fue lo que hizo aparecer la enfermedad que lo llevó a la muerte a la temprana edad de cincuenta años. En esos días había pocos beneficios médicos para ayudar a los trabajadores agrícolas y de sanidad cuando llegaban a desarrollar condiciones o enfermedades debilitantes.

Mejoran las condiciones
Hoy en día, las condiciones son más favorables porque el gobernador Perry está implementando nuevas leyes y dineros del estado para ayudar a los trabajadores agrícolas en tiempos secos. Según el portal, “El 27 de diciembre, el Sr. Perry declaró estado de desastre a nivel de estado ante la amenaza de los incendios causados por las condiciones de sequía extrema. El 11 de enero, el presidente Bush aprobó la petición del Sr. Perry para que se hiciera una Declaración Presidencial de Desastre y hacer que las casas y propiedades que fuesen destruidas o dañadas por incendios naturales quedaran elegibles para recibir asistencia pública”. Si desea más información, llame al teléfono de información general del Ministerio de Agricultura al (512) 463-7476 o al teléfono nacional gratuito (800) TELL-TDA (800-835-5832) o visite http://www.agr.state.tx.us/index.htm.

Dado que otros grupos tienden a exigir o pedir mejores salarios, más beneficios médicos y mejores condiciones de trabajo, los trabajadores migratorios forman la mayoría del trabajo barato en el estado de Texas. Según el Ministerio de Agricultura estadounidense, “el salario mínimo de los trabajadores agrícolas en Texas se ajusta a $3.35 la hora. Los trabajadores agrícolas de los granjeros más pequeños, en muchas partes de Texas reciben casi $2 por debajo del salario por hora de $5.15 garantizado federalmente cuando trabajan por trabajo entregado (tantos centavos por unidad)”.

Alta cantidad de lesiones y discapacidad
El Ministerio de Agricultura de Estados Unidos también ha declarado que “La cesantía en el valle del Río Grande al sur de Texas está entre las más altas del país. Mientras la tasa de desempleo nacional está alrededor del 4% y en general en Texas se mantiene baja, según las cifras del estado, en los condados del sur de Texas, que son mayormente mexicano americanos, está entre el 14% y el 16%. Cuando se toma en cuenta a los trabajadores que no solicitan beneficios de desempleo, la cesantía en el sur de Texas llega a entre el 25% y el 30%”. Según informaciones del Dallas Morning News y de WFAA Channel 8 News de Dallas, (haga el favor de revisar las fuentes si desea más información) “En el trabajado agrícola se sufre una más alta cantidad de lesiones y enfermedades debilitantes que en cualquier otro tipo de empleo”.

Texas, en parte como consecuencia de colindar con México, tiene una de las más altas tasas de muerte de Estados Unidos. Por ejemplo, hace poco pillaron a un camión de 18 ruedas que pasaba por Dallas en condiciones calurosas llevando inmigrantes ilegales que no tenían agua y con poca comida. Muchos de los inmigrantes se enfermaron y algunos no llegaron a su destino.

Los trabajadores migratorios e inmigrantes corren altos riesgos
En épocas de sequía seria y ante la necesidad de asistencia extra de trabajadores para reconstruir las ciudades vecinas, nuestro país debería dar la bienvenida a los trabajadores migratorios. Muchos contratistas de la región dan bienvenida a los trabajadores migratorios porque abarata los costos de trabajo y pocas veces les dan condiciones adecuadas de trabajo. Por ejemplo, las noticias indican que la mayoría de los trabajadores que reconstruyen Nueva Orleáns son trabajadores migratorios con y sin documentos. A estos trabajadores migratorios a veces les pagan, les paga mal, no tienen seguros, trabajan en ambientes peligrosos y viven en campamentos para grupos en condiciones deplorables e insalubres.

Los aspectos positivos de estas oportunidades especiales de trabajo creadas por los desastres o por emergencias son que estos trabajadores migratorios reciben mejores salarios que los comunes y tienen trabajo constante sin las preocupaciones comunes de la deportación. No queda claro si Nueva Orleáns o Texas permitirá cumplir el deseo de residencia en estos lugares a los trabajadores indocumentados pero, en mi opinión, lo importante es que se reconozca su contribución al mercado laboral y al proceso de reconstrucción.

También se hace necesario reconocer a los trabajadores agrícolas migratorios su contribución a la industria agrícola por el trabajo que hacen a menos sueldo que el trabajador común. Puede que muchos trabajadores no se den cuenta de las condiciones peligrosas que pueden causar enfermedades o discapacidades tempraneras. Ante la repetida exposición a pesticidas, las condiciones climáticas extremas y las condiciones laborales peligrosas, lo más posible es que los trabajadores agrícolas migratorios adquirirán enfermedades o discapacidades a edades tempranas.

La exposición a condiciones de trabajo peligrosas pueden tener efectos profundamente negativos al sistema nervioso central y al sistema inmune. Por ejemplo, se sabe que algunos pesticidas producen formas de cáncer, enfermedades al hígado y tumores. También se sabe que la prolongada exposición al calor sin tomar la cantidad de agua necesaria ni enfriar el cuerpo también puede producir agotamiento por calor, deshidratación, embolias, daño cerebral, infartos miocárdicos (ataques al corazón) y muertes súbitas. Además, las condiciones de trabajo peligrosas pueden producir fatiga, desligamientos y lesiones musculares, infecciones en la piel, quebradura de huesos, deformaciones del esqueleto y otras complicaciones. Los patrones y contratistas de trabajo agrícola deberían tomar precauciones para asegurar la salud de los trabajadores migratorios y agrícolas sin prejuicio a la condición de su residencia. Los reglamentos y condiciones de seguridad buenos pueden prolongar la vida humana y mejorar la estabilidad de nuestro país.

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