La liga Miracle League de El Paso batea un jonrón con los jóvenes con discapacidades y sus familias
por Dawn Thurmond, El Paso, TX
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Al entrar en el diamante de béisbol bajo techo improvisado, los espectadores se dan cuenta que se trata de una liga fuera de lo común. En el parque Nations Tobin Park, los jóvenes usan sillas de ruedas, andadores y otros instrumentos de asistencia para participar en el juego. Algunos usan tapones en las orejas para suavizar los ruidos de alrededor, pero la mayoría muestran gestos colosales en sus rostros. El campo de juego está iluminado por risas y vítores y ruidos que rebalsan el edificio. Se puede escuchar el español, el inglés y el lenguaje de signos estadounidense (ASL) en toda la cancha.
Los familiares de los equipos que se enfrentan gritan palabras de aliento para todos los jugadores: “¡Batea Saúl!”, “¡Corre Adrián!”, “¡Así se hace!”. Estos jóvenes juegan dentro de la liga Miracle League of El Paso — la única liga deportiva para niños con discapacidades.
Quien creó el ímpetu de organizarla fue la visión y las esperanzas de Sandie Sparks. En marzo de 2005, la señora Sparks-Olivar y un incansable grupo de voluntarios organizaron la sesión inaugural que, contando con 60 jugadores en seis equipos, tuvo un comienzo enérgico. Nunca se imaginó que la liga crecería hasta ser tan grande e importante dentro de la comunidad para ser lo que es hoy. Para fines de 2005, la liga hubo crecido hasta incorporar 200 jugadores en 10 equipos. Cada semana, la Sra. Sparks-Olivar recibe preguntas de familiares nuevos.
Según ella, “La liga Miracle League in El Paso ha aumentado la conciencia del hecho que existen muy pocas actividades recreativas para niños con discapacidades. Creo que al darles la oportunidad a los niños les permitimos participar en un juego que nunca pensaron que podrían jugar. También pueden socializar con sus compañeros de equipo y conocer gente nueva que no son ni de su familia ni escuela”.
La liga de El Paso es tan popular que atrae a jugadores de la ciudad vecina de Las Cruces, de Nuevo México y a niños de las ciudades mexicanas vecinas.
¿Qué es lo que hace que la Miracle League sea diferente?
La liga ofrece la única oportunidad segura en la que pueden participar los niños con discapacidades de El Paso. A ningún niño se le rechaza sea cual sea su discapacidad o su potencial para jugar bien. La consigna de la liga demuestra el concepto en que se basa: “Todo niño se merece la oportunidad de jugar a la pelota”. La liga le ha permitido a los niños de El Paso a salir de sus casas para ir a la cancha.
La finalidad de la Miracle League no es la competencia extrema. Hay quienes no llegan a entender la idea que ‘todos los niños juegan y todos ganan’. En ella, nadie lleva cuenta de quien gana. No hay fueras ni castigos y hay un total de cuatro tiempos para que todos los niños tengan la oportunidad de batear y entrar dos veces a la chancha. Un entrenador se ubica en la base principal y da un palmoteo a cada niño que batea. Los familiares del equipo contrario dan vítores y apoyo a todos los jugadores cuando batean y cuando corren a las bases. Al final de la temporada, todos los jugadores reciben un trofeo.
Lazos familiares
Antes de inscribir a sus niños en la Miracle League, muchos familiares sufren la tristeza de verse rechazados por otras ligas al considerar problemas de seguridad, pero generalmente pasa ante la ignorancia en cuanto a integrar niños con discapacidades. Saúl Morales orgulloso padre de su hijo del mismo nombre dice que el sueño de Saúl hijo fue jugar béisbol, pero que no le dejaron a causa de su discapacidad. Saulito sufre de una condición genética y se le considera demasiado pequeño para participar en los equipos comunes. El Sr. Morales comentó –“Le encanta jugar… y mientras le guste, haremos lo posible para que lo haga”.
La hija de 16 años de Ralph Aguilera, Amanda es una animadora de la Miracle League. Su padre dijo que “¡A Amanda le encanta animar! Comenzó este año en la escuela secundaria y gracias a ello se integró a la danza moderna”. Amanda siempre espera ansiosamente la práctica de cada domingo.
El Sr. Aguilera agregó que “El ser parte del equipo le hace sentirse bien. Le ha aumentado su confianza en sí misma y su autoestima”.
Se ha sentido inspirado por el trabajo de la liga, que “Hace que tantas familias se reúnan y ha hecho que nuestra familia se haya unido más. Amanda le enseña los vítores a sus hermanas menores. Se entienden más y toda mi familia llega a apoyar a las niñas y a nuestros jugadores”.
Esto también es muy importante para Sr. El Morales. “Mi hijo más joven también está en un equipo de béisbol y, a pesar que Saúl no puede jugar en la misma liga, practicamos en familia. El béisbol nos une más”.
María I. López dijo que la Miracle League le cambió la vida. Su hija, Miracle Strand, que tiene varias discapacidades, entre las que se incluye la parálisis cerebral y le fallan los riñones, juega con un equipo que se llama los Blue Jays. Según la Sra. López, “Le da mucha alegría y orgullo verla jugar. Por fin está participando en algo que puede hacer donde no nos sentimos ni relegados ni rechazados. Miracle le dice a todos que juega béisbol. Se siente muy orgullosa y realmente la motiva”.
La hija mayor de la Sra. López, Mayda Acosta, se voluntariza como compañera en la liga. Como tal, Mayda se asocia con un jugador diferente en cada juego para darle el apoyo que necesite. Ella comentó que “El participar en la vida de mi hermana me hace sentir bien. Es algo que compartimos y donde se nos trata por igual”.
Aminorando el aislamiento y creando comunidades
Los jugadores y familiares de la Miracle League se apoyan e informan entre ellos. La Sra. Sparks-Olivar dijo que “Las familias están formando una comunidad donde se comparten experiencias y conocimientos que puede que antes no supieran. Sé que lo pudieran hacer en la oficina del doctor o en la escuela; pero, para todos los que participan, este es un tipo de diferente de actividad”.
La Sra. López describió que la liga se ha transformado en una madre para ella, que “La Miracle League es como una familia gigante. Una se da cuenta que no es la única que tiene una niña con discapacidades” y explicó que las familias de la Miracle League forjan lazos entre ellas, comparten objetivos, emociones, necesidades y preocupaciones; pero, ante todo, alegrías.
El Sr. Aguilera se suma a la idea cuando comenta que las familias llegan a conocer a otros en la ciudad, -“No hay fronteras, no hay límites. Así no tenemos que esperar todo un año para vernos en las Olimpíadas Especiales”:
La Miracle League sigue siendo fuente de alegrías y transformaciones en la comunidad de El Paso. Está cambiando la ciudad, a sus niños y la forma en que la comunidad entiende a la discapacidad.
Si desea más información sobre la Miracle League de El Paso, comuníquese con Sandie Sparks-Olivar en el (915) 872-9249 o visite su portal en www.miracleleagueofelpaso.org.
La liga nacional está en www.miracleleague.com.
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