Diseño universal: un concepto democrático
por
Aura Hernández, Oklahoma City, OK
|
Los objetos y espacios diseñados específicamente para personas con discapacidades generalmente sirven a su propósito. Sin embargo, estética y moralmente, dejan mucho por desear porque acentúan la situación y limitación de sus usuarios. Las personas que usan estos objetos pueden pensar que se dejan notar y les puede hacer sentir malestar emocional.
Si tomamos en cuenta que todos los humanos, más antes que nunca, tendrán limitaciones físicas y podemos asentir que es el diseño del objeto el que está errado (o es antidemocrático) porque no le permite su uso a todos. Los objetos que no son universalmente accesibles acentúan las características humanas que tenemos, el alcance de las habilidades de cada persona.
Hasta recientemente, la arquitectura urbana y los objetos que nos rodean se han diseñado sin miramientos hacia la variedad de usuarios. Según el Censo del 2000, en Estados Unidos hay aproximadamente 35 millones de personas mayores de 65 años. Muchos de ellos ya tienen capacidades físicas disminuidas. Además, en Estados Unidos hay otros 48 millones de personas con diferentes tipos de discapacidades (Censo de EE.UU.).
También hay personas a quienes posiblemente no se les ha diagnosticado (o auto identificado) como teniendo discapacidades pero que no muestran características o habilidades físicas diferentes. En ello se incluye a los demasiado altos o bajos, los demasiado flacos o gordos, muy débiles o fuertes, muy jóvenes o viejos. También se puede incluir en este grupo a las embarazadas y a los niños.
La gente que tiene impedimentos de movilidad o limitaciones físicas viven excluidas de estos espacios o se ven obligadas a hacer grandes esfuerzos (o usar la asistencia de otros) para obtener acceso. Entre las barreras arquitectónicas están las escaleras de peldaños y rampas excesivamente inclinadas, las puertas angostas, los espacios pequeños y los signos complicados o aquellos que no están en braille u otros formatos alternativos. La vida de las personas con limitaciones físicas podría ser completamente diferente si el ambiente y los objetos que les rodean se adhirieran a conceptos del diseño universal.
Ron Mace, un arquitecto en silla de ruedas, fue uno de los originarios del diseño universal. Lo más posible es que su discapacidad le hiciese pensar en la necesidad de transformar el concepto del uso de espacio para que más personas los usaran. La idea comenzó a ganar popularidad en la década de los 70 y, poco a poco, el mundo físico y sus leyes han ido cambiando para hacerse más inclusivo y democrático.
El diseño universal consiste en la creación de productos y medio ambiente que pueda ser usado por gente de todas las edades y capacidades. Generalmente se trata de cambios simples y de poco coste. A menudo ni siquiera es necesario especializar el objeto o ambiente.
Un verdadero objeto o ambiente diseñado para uso universal no debería ser ni molestia ni complicación. Por el contrario, debería ser funcional y atractivo. Debería poder integrarse al ambiente natural sin que fuera notorio y no debería acentuar las limitaciones o impedimentos del usuario. Debería ser accesible a las personas que tienen limitaciones y a quienes no las tienen, adaptándose a la forma natural de los usuarios comunes. Por ejemplo, una puerta automática, no una giratoria, la puede usar hasta alguien que no puede ver.
Afortunadamente para nosotros, los comienzos del diseño universal se hacen cada vez más populares. Ahora se estudia en cursos universitarios. El centro de diseño universal Center for Universal Design de la universidad de Carolina del Norte ha propuesto los siguientes principios:
Uso equitativo: el diseño es útil y vendible a las personas con diferentes capacidades
- Flexibilidad de uso: el diseño se adapta a una variedad de personas de preferencias y habilidades individuales.
- Simple e intuitivo: El diseño se hace fácil de entender sin tener en cuenta la experiencia, conocimiento, capacidades lingüísticas o nivel de concentración del usuario en el momento.
- Información perceptible: el diseño comunica eficientemente la información necesaria al usuario sin que se tome en cuenta sus habilidades sensoriales.
- Tolerancia para el error: El diseño minimiza los peligros y las consecuencias negativas de acciones accidentales o sin intención.
- Poco esfuerzo físico: El diseño se puede usar cómoda y eficientemente con un mínimo de fatiga.
- Tamaño y espacio para su aproximación y uso: el tamaño y espacio apropiado es suficiente para llegar a él, alcanzar, manipular y usar sin que importe el tamaño, la postura o movilidad del usuario.
Cierto es que el diseño universal ha logrado mucho en los pasados 50 años. Creo que todos deberíamos esforzarnos por hacer que el diseño universal sea más que tema de inclusión. Espero que algún día se haga fundamental al diseño de todo lo que nos rodea.
Se hace básico entender la planificación y la filosofía del concepto. Si desea más información sobre el Center for Universal Design, visite su portal http://www.design.ncsu.edu/cud/
Los ciudadanos también pueden comunicarse con sus representantes locales, gobernadores y senadores para pedirles que insistan en leyes, diseño y construcción nuevos. También ayuda el llamar o mandar mensajes escritos a las empresas que hacen productos de uso diario.
Son algunas ideas simples de cómo podemos hacer mejor, aumentar y mejorar el mundo alrededor nuestro y hacer un mundo más humanizado y digno para todos.
formato para imprimir |