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Muchos intercesores de la discapacidad y proveedores de servicios saben que las tasas de cesantía entre las personas con discapacidades son astronómicas, con estadísticas de alrededor del 70 por ciento. En mi capacidad de especialista laboral ciego que trabaja para el estado de California lo sabía, pero nunca deja de asombrarme. Me dediqué a hacer una lista de algunas de las barreras que pueden contribuir a esta elevada cantidad.
Sara, que es dueña de una empresa que ofrece capacitación sobre tecnologías de adaptación para impedimentos visuales, se interesaba atacar la raíz de la cesantía. Atribuía la alta tasa de cesantía entre personas con impedimentos visuales a la falta de oportunidades. "No nos contratan lo suficiente," dijo y pasó a explicar que mucha de las personas con impedimentos visuales no comienzan en su primer trabajo hasta cumplir unos 25 años o más. También significa que no los contratan lo necesario.
Menos nociones de trabajo
Generalmente, las personas sin discapacidades aprenden del comportamiento apropiado y estilos de oficina cuando son quinceañeros. No es catastrófico si les despiden porque no son puntuales o pierden su (primer) trabajo por otras razones. Doña Sara agregó que "Si le están dando vueltas a las hamburguesas o peinando perros y les despiden, ojalá haya aprendido la lección y se consigue otro trabajo".
Puede que los patrones son más tolerantes con los quinceañeros en su primer trabajo que con los adultos. Los patrones a veces les permiten a los adolescentes períodos de prueba más largos y permiten más que a sus empleados de 20 o 30 años. Las expectativas son diferentes para personas que no tienen mucha experiencia de trabajo. Los patrones pueden creer que como los empleados son adultos, han tenido experiencias considerables en el trabajo.
Una persona con discapacidades que trabaja por primera vez no solamente tiene que aprender a identificar y saber qué es lo que el jefe desea, ajustarse a la cultura del lugar de trabajo y a entender cómo comportarse con los colegas, lo tiene que hacer por su cuenta, lo que representa otro desafío único. Alguien con discapacidades que trabaja por primera vez puede que tenga que aprender nuevas tecnologías de adaptación para su trabajo. Es una tarea adicional a la que no tienen que enfrentarse quienes trabajan por primera vez y no tienen discapacidades.
Menos opciones
Otra razón por las que la cesantía es tan alta entre quienes tienen discapacidades puede ser sus pocas opciones de trabajo. Esto se me hizo patente por medio de otro comentario que hizo doña Sara cuando me contó de un cliente suyo que vivía en Redwood City, California. Su consejero laboral le consiguió una entrevista de trabajo en una empresa en una ciudad donde le tomaba tres horas para llegar usando el transporte público. Una persona que manejara podría reducir el viaje pero no le era posible a la persona que solicitaba empleo.
Agobios para trabajar
Otro factor importante para las personas con discapacidades es la lucha contra el temor de tomar un trabajo porque piensan que perderán sus beneficios de seguro social. El Supplemental Security Income (SSI) da ingresos de discapacidad mensual para quienes califican bajo las normas del Seguro Social y tienen ingresos y recursos limitados. El Social Security Disability Insurance (Seguro de Discapacidad del Seguro Social-SSDI) es un reemplazo al salario para quienes pagan impuestos bajo la ley Federal Insurance Contributions Act (Contribuciones de Seguro Federal-FICA) cuando tienen discapacidades que cumplen con las normas de discapacidad del Seguro Social.
Para calificar para recibir el SSI o el SSDI, el ingreso de una persona debe ser menos de $830 (para 2005), lo que es un incentivo negativo al trabajo y hace que los ingresos o actividades pagas sean un problema. En enero se debe ajustar los montos en dólares, un proceso llamado 'indexing'. El Seguro Social tiene normas separadas para aquellos que son elegibles a beneficios por conceptos de ceguera. Para los beneficiarios ciegos, el SGA es de $1380 en 2005. (http://www.db101.org)
En algunos estados, los programas se están haciendo más flexibles para incentivar el trabajo. Por ejemplo, el especialista en beneficios que trabaja en el centro de recursos de vida independiente Independent Living Resource Center de San Francisco, California, me dijo que ahora hay un tipo de deducible (sobre el ingreso ganado) tras el que el gobierno deduce $1 de asistencia por cada $2 ganados. Esto permite más flexibilidad para obtener ingresos y recibir beneficios. En California, el programa Medi-Cal permite a sus clientes ganas hasta $47.000 antes de que pierdan su beneficio de seguro médico.
Discriminación
La discriminación en el lugar de trabajo es una de las razones principales por las que las personas con discapacidades sufren altas tasas de cesantía. Esto incluye el estereotipo y los prejuicios sobre lo que la gente puede y no puede hacer por su discapacidad. Enceguecí cuando tenía 57 años. Mi experiencia es muy diferente a la de quien enceguece cuando niño o la de quien nace ciego. Esto ilustra que no se puede hacer tabla rasa aún entre aquellos que tienen la misma discapacidad o una parecida.
Los posibles patrones y los colegas pueden entender falsamente lo que una persona con discapacidades puede o no puede hacer, ni les excusa; pero significa que debemos tomar la iniciativa de hacer conocer nuestras propias capacidades.
Creo que las soluciones al remedio de la cesantía necesita de la cooperación y esfuerzo de varios grupos entre los que se incluyen los administradores, las personas con discapacidades, los proveedores de servicios y la comunidad toda. No hay soluciones simples, pero la identificación de las barreras puede ser un lugar por donde comenzar.
Recursos útiles para este artículo: Rose Resnick Lighthouse for the Blind, San Francisco, CA; Independent Living Resource Center, San Francisco, CA; Disability Rights Advocates, Oakland, CA.
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