Grupo tejano se esfuerza para cambiar estereotipos sobre discapacidades del idioma
por
Joe Olvera, El Paso, TX
|
El estado de Texas - al esforzarse para integrar más personas con discapacidades a la sociedad - ha optado por hacer lo que muchas organizaciones de la discapacidades ya hacen en Estados Unidos- esforzarse para cambiar por lo menos uno de los aspectos de las aflicciones a las que se enfrentan las personas con discapacidades, cambiar el lenguaje y términos que se usan cuando se habla de las personas con discapacidades.
El Departamento de Discapacidades del Desarrollo de Texas, por medio de su Consejo de Discapacidades del Desarrollo (TCDD), desea que las personas sin discapacidades paren de referirse a las personas con discapacidades en términos que tradicionalmente son negativos. Los intercesores de la discapacidad constantemente generan y promueven lenguaje que esperan disminuirá algunas de las connotaciones negativas del idioma que se usa hoy.
En el portal de TCDD, su director ejecutivo, Director Roger Webb, dice que aunque el estado de Texas no inventó el idioma primariamente humano, promueve a que el estado lo use, una medida que definitivamente servirá a los tejanos con discapacidades. El Sr. Webb toma muy seriamente las palabras famosas de Mark Twain, "La diferencia entre la palabra correcta y la más cercanamente correcta es la diferencia entre el relámpago y la luciérnaga".
Así, el Programa del Idioma Primariamente Humano se esfuerza por enseñar la terminología con la que las personas sin discapacidades deben nombrar a las personas con discapacidades. Continuó diciendo que "Las personas con discapacidades son, antes que nada, personas. Puede que sean personas con habilidades, intereses y necesidades personales, pero son personas".
Prosiguió expresando que "Casi siempre, son personas comunes que desean vivir vidas comunes. Las personas con discapacidades son mamás, papás, hijos, hijas, hermanos, hermanas, amigos, vecinos, colegas, estudiantes y maestros. Alrededor de 49 millones de estadounidenses, uno de cada cinco, tienen discapacidades y sus condiciones enriquecen nuestras comunidades y sociedad al vivir, trabajar y compartir sus vidas".
El Sr. Webb desea que el idioma refleje que las personas con discapacidades no son meramente personas que tienen desafíos en su vida. Para ello, él desea que los tejanos ayuden a valorar el valor individual de la persona, su individualidad, dignidad y capacidades.
Dijo que, históricamente, a las personas con discapacidades se les identifica con lástima, miedo o se les ha ignorado. "Se les ha retratado como desvalidos, víctimas, adversarios repulsivos y como casos de caridad que dependen de otros para que les den bienestar y atención".
El cree que los medios de comunicación también perpetúan los estereotipos de las personas con discapacidades. "Por lo general, los medios de comunicación presentan narraciones sensibleras y lastimeras para reforzar los estereotipos para condescender y subestimar las capacidades de alguien. Subrayó que sin embargo, todo está cambiando gracias a los esfuerzos de grupos como TCDD".
Las leyes nuevas, el activismo de la discapacidad y el reportaje aumentado sobre los temas de la discapacidad han comenzado a volver a definir la conciencia y conocimiento público. Esto ha ayudado a eliminar los peores estereotipos y representaciones. A pesar de ello, no todos participan de estas nuevas realidades ya que los estereotipos y actitudes son difíciles de eliminar.
Para ayudar a los tejanos con discapacidades a entender los problemas causados por tales estereotipos, se debe cambiar el lenguaje. El retrato más real de las personas con discapacidades debe presentar denotaciones más respetuosas y positivas de las personas como participantes activos en la sociedad. Además, las personas con discapacidades deben dedicarse más a los temas que afectan la calidad de sus vidas como transporte y habitación accesible, salud al alcance y oportunidades de trabajo.
Lenguaje apropiado
Con ese propósito, People First Language desea que los tejanos y los estadounidenses en general tengan conciencia del idioma cuando conversan sobre los puntos que afectan a las personas con discapacidades. Por ejemplo, el no llamar 'anómalos' o 'desvalidos' a las personas con discapacidades. Son personas y se deben identificar como 'personas o individuos con discapacidades, adultos que tienen discapacidades o niños con discapacidades'.
No describa a las personas sin discapacidades como personas 'normales o saludables'. En vez, refiérase a ellos como 'personas o individuos sin discapacidades'. No se refiera a las personas que tienen enfermedades mentales como 'retrazados mentales, retardados, mongoloides o mongoles'. Diga que son gente con 'enfermedad mental, persona con discapacidades emocionales o personas con enfermedades o discapacidades psiquiátricas".
En otras palabras, piense que las personas con discapacidades, antes que nada, son personas y no piense primero en su discapacidad. La discapacidad existe, pero ella no hace a la persona ni es la totalidad de la persona con discapacidades. Cuando se refiere a la persona que no tiene la capacidad de oír o hablar, no diga que son 'sordos' o 'mudos'. Diga que son personas que 'no pueden ni oír ni hablar, personas con desórdenes orales, que usa un aparato de comunicación o que usa parlamento sintético'.
De la misma manera, no llame a las personas con impedimentos de movimiento 'personas en silla de ruedas, personas confinadas a sillas de ruedas o lisiado'. La terminología apropiada debe ser 'persona que usa silla de ruedas, con impedimentos de movilidad, o persona que camina con muletas'. Nuevamente, la discapacidad no identifica a la persona y aquellos que usan herramientas de movilidad para movilizarse son tan inteligentes y concientes como cualquiera que no tiene impedimentos de movilidad.
La lista de las formas de referirse a las personas con discapacidades es larga. Sin embargo, el Sr. Webb dijo que desea que el idioma cambiase dentro de la generación siguiente. En el ínter tanto, sea sensible al usar la palabra. Reconozca que las personas con discapacidades son gente común que tiene las mismas miras puestas en una casa, un trabajo y una familia. Hable de la gente con palabras comunes.
Tampoco identifique a una persona con una discapacidad como el referirse a alguien como retardado, epiléptico o cuadraplégico. Estos motes no son más que diagnósticos médicos. Use el lenguaje primeramente humano para decir lo que la persona tiene, no lo que la persona es. De la misma medida, trate de realzar las habilidades, no las limitaciones. Por ejemplo, diga que un hombre camina con muletas y no que es un lisiado. Evite el uso de palabras negativas que implican tragedia como 'se ve afligido por, sufre, es víctima, prisionero de, o desafortunado'.
En resumen, reconozca que la discapacidad no es un desafío a vencer y no diga que tuvo éxito a pesar de una discapacidad. Lo ordinario y los logros no llegan a ser extraordinarios solamente porque los hace una persona con discapacidades. Lo que es extraordinario son los esfuerzos que las personas con discapacidades deben hacer para hacer las cosas más comunes.
formato para imprimir |