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El Centro La Familia, inaugurado en 1985, es una organización sin fines de lucro de Pontiac, Michigan. La agencia ofrece servicios de salud mental para la comunidad hispana del condado de Oakland. Hoy en día, anualmente, el personal da servicios a aproximadamente hispanos con discapacidades mentales.
Servicios bilingües y biculturales
Según la doctora Sonia Acosta, Ph.D., Directora del El Centro La Familia, "La entrega de servicios de salud mental eficaces implica una cantidad de comodidad y confianza importante por parte del consumidor". Y agregó que "Al ofrecer servicios bilingües con sensibilidad cultural, creamos un ambiente cómodo para satisfacer las necesidades de salud mental de los hispanos".
El personal da servicios a personas que tienen, por ejemplo, desórdenes de conocimiento y emotivos como esquizofrenia, desórdenes bipolares, depresión, desórdenes por ansiedad, Déficit de Atención Hiperactiva. Además, El Centro La Familia tiene un programa ambulatorio diseñado para dar servicios a los latinos con problemas mentales que usan drogas.
El personal ofrece evaluaciones, intervenciones en crisis, seminarios educativos, prevención de abuso de drogas, consejería familiar basada en el hogar, seminarios prenatales, programas especiales para adultos con niños, consejería en la escuela y clases de inglés como segundo idioma (ESL).
La creciente población latina
El Centro La Familia da servicios críticos a la creciente comunidad latina del condado de Oakland. Según el periódico Detroit News (2 de Agosto de 2002), "El condado de Oakland ha tenido un crecimiento del 48 por ciento en la comunidad latina en los recientes 12 doce años, de 19.630 a 28.999 residentes". Por seguro que el crecimiento ha continuado.
Como la cantidad de latinos en el condado de Oakland crece, la necesidad de servicios en español también lo hace. Barbara Upmeyer, administradora de la oficina de El Centro La Familia explicó que su personal es bilingüe y bicultural. "Los hispanos del condado de Oakland vienen a El Centro La Familia para expresar sus necesidades en un ambiente que les da la bienvenida y les acepta".
Se necesitan más servicios
Como las agencias a las que pueden ir a pedir ayuda los que solamente hablan español son pocas, la comunidad de servicios sociales de Oakland ha dado la bienvenida a El Centro La Familia. Según un informe sobre salud mental hecho en 1999 por el Ministerio de la Salud (http://www.mentalhealth.samhsa.gov/cre/fact3.asp) "Aunque no se conoce el porcentaje que hay de profesionales de salud mental de habla hispana, solamente como un 1 por ciento de los sicólogos que son miembros de la American Psychological Association se identifican como hispanos. Es más, solamente hay 29 profesionales de salud mental por cada 100 mil hispanos en Estados Unidos en comparación con 173 proveedores de raza blanca no hispanos por cada 100 mil".
Según el mismo informe, el uso de los servicios de salud mental demuestra la baja cantidad de latinos que tratan de conseguir ayuda. "Menos de uno en once hispanoamericanos con desórdenes mentales tratan de ponerse en contacto con especialistas en salud mental en comparación con 1 de cada cinco que va al médico general. Entre los inmigrantes hispanos que tienen desórdenes mentales, menos de 1 de cada 20 usa los servicios de especialistas en salud mental y menos de 1 de cada 10 va al médico general".
El personal de El Centro La Familia sabe de la escasez de profesionales de salud mental bilingües y biculturales. El Centro La Familia contrata a ocho profesionales de salud mental que dan servicios a personas que solamente hablan español, lo que ayuda a minimizar las barreras lingüísticas y, por tanto, los desentendimientos y los diagnósticos equivocados. El personal de El Centro La Familia también diseña sus servicios a la unidad familiar para que la participación de cada uno de sus miembros les sea fácil si así lo desea. Muchas familias hispanas prefieren hacer visitas al doctor y participar como un todo en otras actividades relacionadas.
La Sra. Acosta atribuye el éxito de la agencia al hecho que
"nos parecemos, hablamos su idioma y nos identificamos con ellos. Percibimos las diferencias culturales. Desarrollamos confianza y, al establecerla, los estigmas nacientes de la enfermedad mental se minimizan. Al saber que nos preocupamos, nos refieren a la agencia a sus familiares amigos".
Expandiendo los servicios para el futuro
La Sra. Acosta espera atraer a más personas con discapacidades físicas y de desarrollo a sus programas. El Centro solamente ha examinado a pocas personas que no tienen problemas de salud mental y los que llegaron pidiendo asistencia lo han hecho para pedir ayuda para conseguir sillas de ruedas u otros equipos de asistencia. El personal de El Centro La Familia ha sido capaz de encontrarles los recursos necesarios.
El personal de El Centro La Familia se esfuerza ahora en la presentación de un otorgamiento para aumentar los servicios para trabajar con mujeres de habla hispana con discapacidades que están embarazadas.
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