logo de proyecto visión, una página bilingüe de la red para Latinos con discapacidad
 English página principalrecursosboletínoportunidadeshistorias de éxitoanunciospuentes hacia del trabajofaq/sobre proyecto visión
Las experiencias de la vida y confianza en sí pueden derribar barreras

Por Robert Sifuentes (rsifuent@dss.ca.gov), que trabaja como Especialista Legislativo y de Supervisión en el Consejo Estatal sobre Discapacidades de Desarrollo del Departamento de Servicios Sociales de California, en Sacramento, CA.



Nacido para ser...

Nací y crecí en la ciudad de Upland, cerca de Ontario, Canadá. Mi madre sigue viviendo en la misma casa donde nací y mis parientes siguen en el área. Era a fines de la década de 1940 y cuando la epidemia de polio se apareció por California, yo fui parte de ella. Me contagié de polio cuando tenía tres años y, como ya el crecer con una discapacidad en una familia de latinos es difícil, también entrega una cantidad de experiencias.

No hubo premoniciones reales de que yo iba poder hacer algo en mi vida. Cuando mi abuela murió, le dejó su casa a mi hermano y a mi primo porque sabía que así siempre habría alguien que la cuidara y porque alguien cuidaría de mí toda la vida. Bueno, la casa y la propiedad ya se vendieron, el dinero se gastó y yo me pasé la vida viajando por los Estados Unidos. He criado a tres niños, tengo cinco nietos, el banco y yo somos dueños de una casa y desde hace 22 años tengo una esposa maravillosa. Por tanto, creo que he hecho mucho más de lo que se esperaba de mí.

Creciendo

Al crecer, mis padres tenían que trabajar. Mi padre, ese querido padre que siempre fue, generalmente estaba fuera de casa. Había veces que él llegaba cuando yo salía a la escuela. Mi madre también tenía que trabajar, era mesera, y a veces tenía que trabajar diferentes horarios que algunas veces llegaban a las cuatro de la mañana y tras eso llegaba a hacer almuerzo para mi hermano y para mí.

Por eso, al crecer, casi siempre nos la teníamos que arreglar solos. Eso nos ayudó a desarrollar nuestro propio sentido de independencia, reforzó mi entendimiento de no necesitar ayuda y de no sentir que no podía hacer cosas. Me pasé entrando y saliendo de hospitales entre los tres y los catorce años de edad.

Luchando por una educación integrada

Tenía 14 años cuando salí de la escuela media para entrar en la secundaria. Era la primera vez que estaba en una escuela pública porque había estado en educación especial todo el tiempo supervisado por el maestro de la escuela y los del hospital. Mi madre decidió que iría a la escuela y fue a la escuela donde mi hermano iba como alumno de décimo u onceavo grado y dijo "Quiero que mi hijo venga a esta escuela también". Le contestaron "Un momento. Nunca antes hemos tenido a alguien a tiempo completo en silla de ruedas. A veces los jugadores de fútbol quedaban heridos de vez en cuando, pero no pasaba a más de eso".

Finalmente, con toda su sabiduría divina, dijeron "bueno, lo trataremos por algunas semanas y si no funciona se puede regresar a casa". El experimento duró más de unas semanas y a fin de cuentas me gradué de secundaria".

Cultura y experiencia social

Eso generó más experiencias de vida, porque mi hermano todavía estaba allí junto con todos sus amigos. Al despertarnos temprano en la mañana había como diez personas tiradas en el suelo. Llegaban tan lejos como nuestra casa y, como veían que la puerta estaba abierta, entraban y se ponían a dormir. Me empecé a juntar con ellos en la escuela sabiendo que no eran los mejores de la clase; pero usted sabe... Me aceptaron sabiendo de nuestras diferencias, sabiendo que a pesar de ser diferentes no importaba.

Creando una identidad

Eso pasaba antes que el dicho comenzara en México, usted sabe, "Ay. Ahí vienen los gringos" y aquí en los Estados Unidos decían "Qué diablos, ahí vienen estos malditos mexicanos", lo que literalmente nos hacía un pueblo sin patria . Desarrollamos nuestra propia identidad y, al lugar que fuéramos, eso era lo que éramos. Me aceptaban porque, de todas maneras, era diferente, por tanto...¿A quién le importaba? Con esa diferencia aprendía a jugar y aprendí montones de la vida y que podía aceptar de todo viniera de quién viniera. En algún momento decidí que debía haber algo mejor que esto.

De regreso a la escuela

En verdad, esto pasó cuando cocinaba con mi primo. En ese momento decidí que necesitaba seguir estudiando. Recién había salido de la secundaria y7 no estaba preparado para hacer nada. No sabía hacer ningún trabajo que podía hacer. No sabía qué hacer y, de lo que podía pasar, pensé - he visto comerciales de la Goodwill Industries, y mis deseos eran de ser supervisor.

A veces se escucha de abogados en sillas de ruedas o de algún doctor en silla de ruedas y eran cosas que no podía entender. Tras pasar algún tiempo haciendo nada, entré a la universidad y realmente comencé a pensar qué iba a hacer.

Hasta ese momento mi vida había sido una gran fiesta, pero era el momento de ponerse serio. Me di cuenta que no podía seguir los pasos de mis tíos y trabajar construyendo casas o carreteras y ese fue el momento en que me puse serio y terminé la universidad y comencé en la Universidad de Napa.

Organizar basándose en temas de la discapacidad

Comencé tomando partido de los servicios disponibles. Por ejemplo, una tía mía había quedado herida de gravedad en un accidente de auto y no podía regresar al trabajo. Tuvo que ir a hablar al Departamento de Rehabilitación y me dijo que "podía ir hasta allá y hablar con ellos".

Cuando me empecé a dar cuenta y realmente supe de lo que me era disponible - en esa época no sabía nada de rehabilitación- empecé a participar en otras cosas. Comencé a participar en actividades de la universidad como bailes y ese tipo de cosas que eran bastante nuevas para mí. Ahí fue que comencé a participar en comités y me uní a otras personas con discapacidades para organizar la Disabled Student Union (Unión de Estudiantes con Discapacidades) y reunimos a otros estudiantes de otras universidades y se hizo interesante. Esa fue mi introducción a toda esta nueva área de organización y defensa - fue algo que pensé que realmente podía hacer.

Las primeras oportunidades de trabajo

Tomé ventaja de algunas de estas actividades. Me dieron una pasantía con Patrick Johnson. Algunas de mis responsabilidades fueron hacer anotaciones y anotar las fechas de reuniones. Trabajé para un Programa de Aprendices en Servicio Público con personas sin trabajo y, luego, entré al Sistema de Servicios Civiles del Condado. Más tarde me dieron un trabajo en la Administración de Servicio Civil que era interesante porque fue durante la guerra de Vietnam.

Nada de esto estaba planificado, solamente pasó. No me senté para planificar lo que iba a hacer. Solamente pensé voy a hacerlo ahora y esa fue mi meta inicial. Se toman decisiones, a veces son buenas, a veces son malas.

En un momento, hasta tuve un trabajo programando en una escuela china. Me di cuenta que nada iba a resultar y le dije a mi jefe que renunciaba para regresar a la escuela. Dijo "Bueno. Me da pena saberlo porque le iba a ofrecer una beca completa y así no tendría que pasar por todos los cambios y lo podría hacer gratis".

Tenía que hacer una decisión: regreso a la escuela o aprendo de computadoras. Decidí volver a la universidad. No habría tenido las experiencias ni el impacto que creo haber tenido si no lo hubiese hecho.

En Programas de Servicio Público me dieron un trabajo a tiempo completo. En verdad había conseguido un trabajo en lo que había estudiado. Trabajábamos muy unidamente y si había alguna prueba estudiábamos en grupos y lo hacíamos todo juntos. Tras cuatro o cinco años como consultor, trabajé como defensor de personas con discapacidades de desarrollo en una zona local y ahora trabajo para el Consejo del Estado sobre Discapacidades de Desarrollo. Nuevamente, nada de esto estaba planificado. Las cosas pasaban y me preguntaba ¿por qué no? Así es como lo he hecho siempre y se necesita tener fe en sí para tomar riesgos.

Fe en sí para eliminar barreras

La gente que crece ahora puede no tener la misma confianza en sí. Yo obtuve la confianza en mí por medio de experiencias que puede que no hayan sido las perfectas, pero mi objetivo final fue la confianza en mí que logré. Ahora creo que conseguir esa confianza fue más difícil a causa de los problemas de accesibilidad.
Nunca tuve que preocuparme sobre la accesibilidad. No puedo contar la cantidad de veces que me tuvieron que llevar escaleras arriba nada más que para llegar a una fiesta. Eso para demostrar cómo han cambiado las cosas y que las cosas han cambiado tanto que no nos damos cuenta que las barreras físicas, las barreras artificiales siguen estando allí.

Las barreras que están en el corazón, las barreras que están en la mente, las barreras que están en los ojos. Esas son las barreras que tenemos que romper. No solamente para los latinos con discapacidades, sino para los latinos en general. Aún en nuestra propia cultura hemos dejado atrás una gran parte de nosotros mismos y eso ya no existe en ninguna parte.

formato para imprimir