Triplemente
invisible, pero determinado a que me recuerden
Christina
Curry es directora de Harlem Independent Living Center en la ciudad
de Nueva York. También es psicóloga analista para mujeres
sordas y con dificultades auditivas que han sufrido violencia doméstica.
Por
Andrea Shettle, IID (red_trek@drycas.club.cc.cmu.edu)
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Con su personalidad dura, directa y de buen humor,
Christina Curry hizo que su presencia se sintiera en la conferencia
Creando Puentes. La oratoria de su discurso fue tan enérgica
y poderosa que era poco menos que imposible entender su posible
invisibilidad. Según ella, lo es con frecuencia. En verdad,
es triplemente invisible. "En mi experiencia, cuando la gente
habla de discapacidades, se olvidan de mí" les dijo
a los participantes de la conferencia. "Soy negra puertorriqueña
y ya me acostumbré que me ignoren. Pero ahora que ya no puedo
escuchar, ¡de verdad que me ignoran!"
La Sra. Curry, directora del Centro de Vida Independiente
(Independent Living Center) de Harlem en la ciudad de Nueva York,
trabaja como psicóloga analista para mujeres sordas y con
dificultades auditivas que han sufrido violencia doméstica.
Es decir, "Soy una arregla locos".
Volviendo a escribir el diccionario Webster
La Sra. Curry dijo "Déjenme proponerles
tres palabras: discapacidad, minoría, obstáculo".
La definición de la palabra "disability" que
ofrece el diccionario Webster no me gustó porque "No
me siento discapacitada". Con respecto a los grupos "minority",
ella indicó que "Necesitamos inscribirnos para votar"
y se opuso al tratamiento que tienen que sufrir a manos del público.
Dijo que "Cuando voy a la tienda, la gente me sigue y me dice
que no debería estar allí".
Informó a la audiencia que el diccionario
Webster define "obstacle" como una "barrera para
lograr una finalidad". Dijo que "Si a uno lo apuntan
como discapacitado o minoría, ese es un obstáculo".
"Al trabajar con clientes, les digo que 'La única
forma de fallar es si uno no trata de hacer algo'".
Poniéndose sorda
La Sra. Curry perdió la audición en
su oído derecho cuando trabajaba en la Escuela para Sordos
de Lexington en Nueva York. Un día, limpiándose la
oreja con una algodón sintió un dolor rápido
e intenso. Explica que "Era joven". No fue al doctor
hasta que le dio una fiebre alta y se le rompió el tambor
del oído completamente, lo que le hizo perder toda la audición
del oído derecho. Continuó diciendo "¿Se
acuerdan cuando su madre les decía que no se metieran nada
más grande que su codo en el oído? Esa es la razón".
Más tarde perdió parte de la audición en el
oído izquierdo como consecuencia de una enfermedad no relacionada
a la otra que se llama enfermedad de Meniere y que afecta la sensación
de equilibrio. La Sra. Curry apuntó a su oreja derecha y
bromeó diciendo que "Esta oreja me es una buena decoración.
Es donde pongo mis aros". Luego apuntó a su oreja izquierda.
"Esta oreja, depende del día. Es cuando se está
al fondo de la piscina y alguien está hablándote desde
afuera".
La Sra. Curry comentó que "Me enfrento
a la discriminación por mi color. Si yo lo puedo hacer, también
lo pueden hacer ustedes. Nadie les debe decir cuáles son
las limitaciones que ustedes tienen".
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