Una
Mexicana Activista de la Discapacidad al Centro de las Negociaciones
de la ONU
Por Linda Mastandrea González, Consejo Legal, Client Assistance
Program, Illinois
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En
noviembre de 2001, María Eugenia Antunes, una joven activista
de la Discapacidad de la Ciudad de México se halló en
medio de negociaciones de alto nivel en las Naciones Unidas. También
vivió la intensa experiencia de vivir en Nueva York durante
noviembre y diciembre cuando trabajaba en la Misión Mexicana
ante la ONU. ¿Cómo fue que esto llegó a pasar?
El nuevo gobierno de Vicente Fox el año pasado decidió
que la Convención de derechos de las Personas con Discapacidades
hacía sentido y también decidió auspiciar una
resolución sobre el tema. Sin embargo, por varias razones otros
países no estaban tan seguros o no creían que era la
mejor hora de proponerla. Muchos de los países pobres, especialmente
los de la región latinoamericana creyeron que era una gran
idea y acordaron respaldarla.
La Misión Mexicana ante la ONU repentinamente se vio en medio
de una tormenta de negociaciones, cartas, correos electrónicos,
llamados telefónicos y visitas de representantes de una gran
cantidad de gobiernos. De México llegó una pequeña
delegación de personas con discapacidades en la que se incluía
María Antunes, que usa silla de ruedas para que diera asistencia
y experiencia sobre discapacidad. No tenían mucho tiempo para
convencer a los otros gobiernos que las personas con discapacidades
alrededor del mundo necesitaban una Convención para proteger
sus derechos humanos y era mejor ahora que nunca.
El equipo mexicano tuvo un 100% de éxito ya que a fines de
diciembre, durante su última sesión del 2001, la Asamblea
General de las Naciones Unidas adoptó la resolución
mexicana. Ahora, como dice María Antunes, es cuando el desafío
comienza realmente, y es trabajar juntos para encontrar un espacio
común a pesar que las personas hablan una variedad de idiomas
y tienen diferentes ideas sobre lo que debería incluirse en
la Convención. En el año siguiente, el gobierno mexicano
y el movimiento por los derechos de la Discapacidad pondrán
sus esfuerzos para dirigir esta búsqueda hacia un espacio común.
Quizás esta sea la primera vez desde la creación de
la ONU, hace 50 años, que los activistas de la Discapacidad
estén al centro de los esfuerzos diplomáticos para desarrollar
una convención de derechos humanos y, al centro de este grupo,
de seguro habrá latinos con discapacidades.
En el año 2000, María Antunes, a la que también
se conoce como Maru, fue una de las 35 jóvenes con discapacidades
seleccionadas por Rehabilitación Internacional y el Instituto
Mundial de Discapacidad para que tomaran parte en su seminario de
capacitación y activismo realizado en las Naciones Unidas.
En el seminario se reunieron mujeres de todo el mundo para tomar parte
en la reunión de una semana de duración, Naciones Unidas
Pekín+5. Realizada a los cinco años de su conferencia
para mujeres en Pekín, las naciones Unidas organizó
Pekín+5 para analizar el progreso y planificar acciones futuras
para mejorar las vidas de las mujeres a nivel mundial.
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